La entrada al mercado está marcada por la salida del segundo valle ya que ahí comienza un nuevo impulso.

Los movimientos que origina esta figura son: el inicial con una fuerte caída con un volumen pequeño hasta un valor donde se empieza a formar el suelo con mini-movimientos de poca importancia, no conviene comprar aquí porque tal vez el precio siga cayendo después de este suelo. El movimiento secundario se inicia después del suelo, el precio comienza a subir (subiendo también el volumen), se produce una baja que da forma a la taza hasta que llega al nivel máximo de ella y ese es el lugar que prepara la entrada del inversor. Visualmente se forma el asa con un descenso en la cotización pero con un volumen fuerte y al concluir este asa y superando dicha taza es el punto de ingreso del inversionista.

Figura de taza de asa en la evolución de la bolsa

Pequeños movimientos que preceden a los grandes

Estos movimientos a los que a veces no se les presta mucha atención suelen ser antecesores de los grandes. Uno de estos movimientos predecesores se llama “la vuelta de un día” que se genera en poco tiempo dando un aviso el día anterior al que estamos trabajando. Cuando en el día anterior hubo una fuerte subida hacia el final de la sesión y con un fuerte volumen y el precio cierra al máximo ese día. En la apertura del día siguiente la cotización sigue subiendo hasta otro máximo superior al anterior y con un volumen que se sigue incrementando hasta que llega a un valor donde se producen ventas muy fuertes que hace que el precio caiga hasta un valor inferior al cierre del día anterior, cerrando ese día a ese precio. También puede darse el caso contrario al expuesto, sucede cuando hay alta volatilidad en el mercado en especial en valores muy especulativos, se da en mercados bajistas cuando la tendencia cambia bruscamente.

 El problema que presenta actuar de una manera tan especulativa radica en lograr grandes plusvalías en poco tiempo o que haya un cambio muy brusco y muy imprevisible lo que origina grandes pérdidas. Es importante conocer todos estos movimientos técnicos porque ayudan a predecir los cambios y en la mayoría de los casos conducen al inversor a buen término pero las situaciones imprevisibles se dan a veces y hay que invertir teniendo presente que esto puede suceder para prevenir una catástrofe.