1. Buen CV. Muchas veces nos han llamado de un proceso de selección, ya sea para realizar una entrevista de trabajo en grupo o de forma individual, y ni siquiera han leído nuestro currículum. No suele ser lo habitual, pero muchas veces la urgencia por incorporar a alguien en la plantilla hace a algunas empresas a recurrir a las últimas candidaturas que les llegaron y realizar un proceso de selección directamente con ellos. Por eso es muy importante que el día de la entrevista lleves el currículum vitae en mano y que éste esté perfectamente elaborado y evitando los errores habituales que se suelen cometer en su redacción.
  2. Información de la empresa. ¿No esperabas que te llamaran de esa empresa? ¿Te apuntaste a la entrevista sin esperar ser elegido para una entrevista? Tanto si es el proceso de selección te lo va a realizar la compañía en la que siempre quisiste trabajar como si es una empresa que desconoces, debes tener todo tipo de información sobre ella. Es muy habitual que en la entrevista de trabajo te hagan algunas ‘preguntas trampa’ intentando averiguar tu interés por el puesto de trabajo; conocer la historia y evolución de la empresa te puede servir de ayuda para ‘esquivar’ este tipo de cuestiones y prepararte para esta prueba del proceso de selección.
  3. Correcta imagen. La primera impresión no siempre cuenta para conocer a una persona pero sí que sirve para juzgarla y saber si se quiere profundizar con ella o no; por lo tanto una correcta imagen en un proceso de selección es algo indispensable. Aunque es evidente que cada candidato tiene y debe tener su propia personalidad a la hora de vestir y de actuar durante la entrevista, hay unas normas básicas que te ayudarán a ‘agradar’ a los entrevistadores en el momento de esta prueba cara a cara con el personal de recursos humanos o entrevistador. Una vestimenta formal y con tonalidades neutras nos ayudarán a no llamar la atención en exceso y transmitir seriedad y compromiso. Los hombres es preferible que vayan afeitados, pero si optan por mantener su barba, ésta debe estar cuidada y recortada de forma aseada.
  4. Puntualidad. Es evidente que llegar a tiempo en un proceso de selección debe ser primordial para aspirar al puesto de trabajo ya que ninguna empresa quiere que sus empleados lleguen tarde. Si tienes dudas sobre el tiempo que vas a tardar en llegar o las dificultades que vas a encontrar a la hora de desplazarte hasta su ubicación, hazlo la jornada previa; si te es imposible es preferible que llegues con mucha antelación que causar una mala impresión por ir tarde o ‘con el tiempo justo’.
  5. Participación lineal. Tanto si la entrevista es con otros postulantes como si la vas a realizar tú solo debes mantener una participación lineal en la conversación. ¿Qué significa esto? Que deberás ser activo en el diálogo pero con la misma intensidad durante todo el tiempo. No esperes que cuando todos hayan hablado seas tú el que tenga la última palabra, ni tampoco intentes acaparar la atención de los seleccionadores sólo en ti. Debes mostrarte una persona atenta, que sabe escuchar, que le gusta participar y que sabe hablar y callar en el momento oportuno.
  6. Educación, respeto y humildad. Aunque estos tres valores deben estar presentes en cualquier ámbito de nuestra vida social y profesional, especialmente los debemos manifestar en un proceso de selección donde estamos jugándonos un puesto de trabajo. La educación con la que nos dirijamos a los entrevistadores debe ser máxima así como el respeto sobre sus propias opiniones y sobre los aspectos que no nos parezcan adecuados o discrepemos. Del mismo modo que debemos ser tolerantes, también debemos ser humildes; si creemos que estamos capacitados para el puesto de trabajo ‘con creces’ deberemos demostrarlo con hechos argumentados pero sin mantener una actitud altiva durante la conversación especialmente mientras hablamos de nuestras cualidades como trabajadores.
  7. Atención al 100%. Según la empresa o el número de candidatos que haya por día, puede que el proceso de selección sea excesivamente extenso. Si se da el caso, debemos hacer todo lo posible por evitar el cansancio y que nuestra atención no se desvanezca a causa de la espera. Puede que incluso sea un factor que juegue a nuestro favor si el entrevistador se da cuenta que a pesar de la demora seguimos dispuestos a conseguir el empleo al cien por cien.