Los suplementos vienen en pastillas, polvos, líquidos, inyecciones, inyecciones, tes, etc., por ejemplo uno muy usado es el ácido fólico en embarazadas para prevenir la espina bífiday llegar con buena cantidad de glóbulos rojos al parto.

Recurrir a fuentes fiables para nuestra información

Si se tienen dudas sobre el consumo de hierbas medicinales se puede consultar al Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa donde tienen información confiable sobre productos medicinales alternativos y si no al médico de confianza o un nutricionista. Es importante ser responsable en el consumo.

Entre los más consumidos se encuentran: acidófilo, equinácea, fibea, jengibre, glocosamina, minerales, ácidos grsasos omega 3, hierba de San Juan y vitaminas en general.

En algunos casos se consumen suplementos para garantizar el aporte nutricional necesario reduciendo el riesgo de contraer enfermedades, un efecto similar se obtendría si se consumieran las verduras y frutas que hacen el mismo aporte.

No están previstos para combatir enfermedades tampoco prevenirlas sino para dar aportes nutricionales en aquellos casos donde hay falencias en el consumo de alimentos.

En algunos casos estos suplementos tienen ingredientes que impactan fuertemente en el cuerpo por eso es necesario ser cuidadoso en el consumo. En cuanto a la mezcla de suplementos hay que documentarse muy bien porque en la mayoría de los casos uno inhibe al otro o son incompatibles. Y con respecto a las dosis es conveniente también documentarse bien porque en algunos casos hay efectos secundarios.

No confiarse cuando dice que cura tal o cual enfermedad porque no tienen como finalidad curar enfermedades. Otro punto a tener en cuenta es cuando dice que no produce efectos secundarios, averiguarlo en fuentes confiables y no es bueno creer que si no aporta beneficios tampoco traerá dificultades, esto es algo que hay que averiguar.