Pero también es necesario que el suelo sea práctico. Tiene que estar adaptado al uso que se le va a dar, en una habitación infantil de poco vale un suelo muy bonito si es demasiado delicado, por ejemplo.

Y otro aspecto importante es el precio. Muchas veces se es reticente a cambiar el suelo porque se trata de una obra cara, pero gracias a los nuevos materiales es posible conseguir suelos low cost que incluso puede colocar uno mismo, ahorrando el dinero de la mano de obra. Estas son algunas alternativas para conseguir suelos a muy buen precio:

  • Tarimas flotantes. Las tarimas flotantes son una de las opciones favoritas de aquellos que no quieren gastar demasiado dinero en el suelo de la casa pero quieren que quede cálido, bonito y confortable.

Se pueden adquirir en muchas calidades, pero si son para un dormitorio de adultos en el que normalmente no se entra con zapatos y que no va a tener un gran tránsito, una tarima económica es más que suficiente.

En cualquier caso el precio por metro cuadrado es bajo y no hay necesidad de picar el suelo viejo. Se puede colocar aislante térmico y acústico para aumentar la confortabilidad.

  • Suelos de sistema de clic. Han aparecido en los últimos años y son similares a las tarimas, solo que además de utilizar la madera  o las imitaciones de madera, los suelos de clic también imitan otros materiales como la piedra o el mármol.

Algunos de estos suelos son aptos incluso para cuartos de baño y cocinas porque resisten muy bien la humedad y son realmente fáciles de instalar. En las tiendas de bricolaje y productos de construcción se puede encontrar una gran variedad de suelos de clic desde precios muy económicos.

Al igual que las tarimas también se colocan sobre el suelo ya existente, lo que ahorra muchos costes.

  • Suelos de vinilo. Otro estilo de suelo que también se coloca sobre el suelo actual. Son los sucesores de los antiguos suelos de sintasol de las casas de los abuelos. En este caso, sus diseños son mucho más modernos y sus acabados han mejorado.

El vinilo no solo se puede poner en los suelos, también se puede poner en las paredes y muchos lo utilizan para pasillos o habitaciones de niños de modo que no solo cubra el suelo, también una parte de la pared protegiéndola así de roces y manchas.

Puede colocarse en baños y en cocinas porque aguanta no solo la humedad, también los vapores sin despegarse. Un suelo muy barato y altamente resistente.

  • Restos de catálogos. Si eres de los que prefieren los suelos clásicos pero quieres ahorrar dinero, entonces puedes acudir a los almacenes de construcción a buscar restos de suelos. Se trata de suelos de los que quedan ya muy pocas cajas y que han dejado de fabricarse, por lo que se pueden conseguir con importantísimos descuentos.

Tan solo hay que tener en cuenta que haya suficiente para la obra que queremos realizar y que podamos guardar alguna pieza por si ocurre un accidente o se realiza una obra más adelante.