Las opciones más nobles para nuestra cintura y nuestra salud hasta ahora quizá no eran tan saludables pues por ejemplo la miel sigue aportando calorías y los edulcorantes contienen fenilalanina y no todas las personas pueden ingerirlos, como por ejemplo las personas que consumen ansiolíticos, las cuales no pueden tomar este tipo de productos.

Stevia sin calorías

La stevia es una planta que se ha destacado por su sabor rico en dulzor y su carencia de calorías, y por ello no es una sorpresa que se esté usando tanto como una solución natural y light de endulzar bebidas y realizar ricos postres.

La stevia se consigue desde sus hojas las cuales se ponen a hervir a manera de infusión y se desechan para quedarnos con el té resultante que es dulce y que se puede usar como jarabe para darle sabor a aguas frescas, smoothies, cafés, tés y jugos.

También la podemos encontrar en el mercado de forma comercial en sobrecitos y es muy parecida a los sustitutos de azúcar que ya conocemos, pero con el beneficio de no contener calorías ni tener contraindicaciones para las personas que no toleran la fenilalanina.

La stevia y el sabor de los alimentos

Si somos amantes de los dulces o del sabor azucarado y necesitamos de sacar este de nuestra vida por motivos de salud, la stevia es una muy buena alternativa porque es un dulce natural, hasta podemos encontrar en algunos países Coca-Cola con stevia. Al margen del sabor, hay que tener presente su riesgo nulo para la salud, de hecho, se dice que nuestro cuerpo solamente debe recibir azucares naturales provenientes de frutas y plantas, y que la sobreproducción de azúcar refinada y los alimentos que se elaboran con ella (o con jarabe de alto fructuosa), son los responsables de los graves problemas de obesidad que vivimos hoy en día.

Sabiendo esto, no solamente probemos la stevia como una forma de satisfacer ese antojo dulce, sino como una manera de combatir la obesidad.

Procura usar solamente esta planta de forma natural y fresca o en su presentación comercial para poco a poco ir reduciendo el consumo de azúcar refinada en tu familia, hasta hacerlo nulo llegando a convertirse en hábito que supondrá un gran beneficio de la salud de todos.