La idea parece irrealizable, es cierto. No obstante, los smartwatches para personas no-videntes no son algo imposible, ya que son posibles gracias a la incorporación del sistema braille. Una empresa coreana está desarrollando la idea basándose en el sistema de lectura por puntos. Esperan que su reloj inteligente llamado “Dot” pueda ser accesible para personas ciegas.

El sistema braille se basa en la escritura y la lectura a través de conjuntos de puntos en relieve que simbolizan caracteres, utilizando un sistema de numeración binario. El sentido involucrado en la percepción de los puntos es el tacto, permitiendo así a las personas ciegas “leer” los textos escritos o traducidos al braille.

Por ahora es sólo un proyecto, ya que la start-up desarrolladora de Dot está buscando financiamiento en plataformas para recaudar fondos. Sin dudas, el inconveniente mayor para hacer viable el proyecto es el precio final con el que desean lanzar Dot al mercado: desean que cueste menos de 300 dólares, es decir, un monto similar al de otros smartwatches “comunes”.

El reloj contaría con una “pantalla” –la superficie principal donde un smartwatch regular tiene una pantalla de LED- donde se colocan cuatro grupos de seis puntos cada uno, permitiendo reproducir hasta cuatro caracteres en braille simultáneamente. Ajustando la frecuencia de actualización de los puntos, un usuario más avanzado podría “leer” los caracteres más rápidamente, mientras que otro usuario con menor manejo del sistema braille podría disminuir la velocidad de aparición de dichos puntos.

Las actualizaciones llegarían al smartwatch a través del teléfono móvil, que se conectaría a este mediante bluetooth. Su batería podría durar alrededor de diez horas si el uso es intensivo, aunque con un uso más moderado podría tener una duración de hasta 5 días. Su diseño es delicado y el relajo es liviano, tal como cualquier otro reloj inteligente.

La empresa desarrolladora se ha planteado como objetivo resolver algunos problemas que conciernen a aquellas personas ciegas y que realmente preocupan: sólo el 1 % de los libros a nivel mundial está traducido a sistema braille; los e-readers (lectores de libros electrónicos) en braille cuestan más de 2000 dólares; hay 258 millones de personas en el mundo que han perdido la visión o han nacido ciegas; de ese total, el 95 % de los no-videntes desisten de aprender a leer en braille por los motivos anteriores. Quienes sufren de discapacidad visual tienen muchos obstáculos para poder utilizar dispositivos con el sistema de puntos, por lo que la empresa coreana ha decidido ayudarles creando Dot.

La start-up espera que el dispositivo esté disponible para lanzarse al mercado en diciembre de 2015 y su país elegido para la comercialización será Estados Unidos, respetando la promesa de conservar un precio menor a los 300 dólares. Pero para eso deben alcanzar el monto esperado de financiamiento, que rondaría el millón de dólares. En una primera instancia, la empresa recaudó 600.000 dólares para llevar a cabo el desarrollo de Dot.