Puede notar que el bebé se mueve con menos frecuencia. Esto es algo lógico porque cuenta con muy poco espacio y su cabecita ya está encajada en la pelvis lo que dificulta el movimiento y no debe causar mayor preocupación.

La mamá puede notar el encajamiento del bebé en su pelvis observando que su barriga desciende. Al estar más baja se aligera la presión anteriormente ejercida en su caja torácica y respira con menos dificultad pero puede notar algunas molestias como pinchazos en el bajo vientre y  también que le cuesta más caminar en los días próximos al parto.

Algunas mujeres pueden notar molestias similares al dolor del síndrome premenstrual y que experimente las conocidas como contracciones de Braxton Hicks que son falsas contracciones que se dan debido a la preparación del cuello del útero, se distinguen de las verdaderas en que no son regulares, no aumentan su intensidad ni se dan cada vez en periodos más cortos y se calman con reposo.

En esta etapa puede ser que el tapón mucoso sea expulsado de una sola vez o que se elimine poco a poco en forma de flujo vaginal teñido de sangre que puede ser de color marrón, rosa o rojo o también puede darse el caso de que el tapón mucoso salga  más adelante.

Las señales de que el verdadero trabajo de parto ha comenzado se distinguen en que las contracciones aumentan en intensidad y frecuencia  para provocar la dilatación progresiva del cérvix. Probablemente en las clases preparto dirán que se acuda al hospital cuando las contracciones  duren un minuto cada una y empiecen cada cinco minutos durante al menos una hora. El cuerpo ya está preparado para el parto cuando la dilatación alcanza los tres centímetros.

Otra señal es lo que se conoce como la rotura de aguas y que consiste en la eliminación por la vagina de líquido amniótico que puede darse con o sin contracciones. Es un líquido templado de color claro que recubre al bebé dentro de la placenta que puede salir teñido con estrías de sangre lo cual no es preocupante y puedes acudir al hospital con tranquilidad. En cambio si la sangre es más abundante como una menstruación  o el color del líquido es oscuro de tono verde o marrón se debe acudir al hospital de inmediato pues puede deberse  a un desprendimiento de placenta en el primer caso o a sufrimiento fetal en el segundo.

Si no se dan contracciones en el momento de la rotura de aguas  en el hospital aguardarán a que comiencen por si solas y si no inducirán el parto pues no pueden pasar muchas horas de pérdida de líquido que aunque se va reponiendo parcialmente hace que el bebé esté más expuesto a los gérmenes motivo por el cual suelen administrar antibiótico si han transcurrido más de 8 horas desde la rotura de la fuente.