Desde el punto de vista de la psicología, existe una teoría cada vez más defendida de que el bebé, nada más nacer, solo puede establecer lazos afectivos intensos con una persona. Esta es generalmente la madre, especialmente si se le da pecho al niño. Cuanto más intensos y mejores sean los lazos con esta persona, mejor serán sus relaciones con el resto de miembros de la familia, que comenzarán a desarrollarse muy pronto.

Por este motivo, el padre puede sentir que, por un lado, el bebé quiere estar más con la madre que con él. Por otro, nota que su mujer le dedica una gran cantidad de tiempo al niño y el que no le dedica suele estar demasiado cansada para prestarle la misma atención que le prestaba antaño.

Esto puede hacer que se sienta un poco descolocado, sin encontrar su lugar dentro de la nueva familia de tres que se está formando. Algunos hombres incluso llegan a entrar en depresión por este proceso, en lo que ya se conoce como depresión post parto masculina.

Los celos también están presentes

En algunos casos, el padre desarrolla celos por el bebé y toda la atención que este está generando. Es un sentimiento complejo que algunos expertos en psicología definen como el deseo, por un lado, de ser la madre y tener ese lazo tan íntimo con el niño y, por otro, de ser el propio niño para tener esa atención por parte de su pareja.

Como sucede con todos los celos, es un sentimiento irracional que a veces hace que el hombre se sienta muy mal consigo mismo  por estar experimentándolo y que puede acarrearle problemas a nivel personal.

Como se puede combatir

Normalmente, tras una primera etapa que puede durar entre uno y tres meses, las aguas vuelven a su cauce y la familia encuentra por sí misma su ritmo y el papel de cada uno. Pero a veces, las madres son demasiado posesivas con el bebé haciendo que este problema pueda prolongarse en el tiempo.

Estos son algunos consejos de los expertos:

  • El niño no es de la madre. Y es algo que deben de tener en cuenta los dos. Aunque la madre amamante al niño esto no significa que sea de ella. El padre también debe de tener su lugar y por eso es bueno que realice sus propios trabajos con el pequeño. Por ejemplo, encargarse de su baño, un momento bonito que puede compartir con el bebé.
  • La pareja debe de buscar tiempo para ellos. Es evidente que no van a tener tanto tiempo como antes, pero es bueno que coman o cenen juntos, que dediquen un tiempo para hablar de cómo ha sido su día o, simplemente, para compartir sus sentimientos respecto a la nueva situación.