Dejar de ser ‘nini’ en 8 pasos

  1. Habilidades. Para escapar de la rutina en la que te has visto sumergido y redirigir tu futuro, debes hacer primero un análisis interno sobre lo que has hecho hasta ahora o qué se te da bien. ¿Has trabajado anteriormente? ¿Estudiaste alguna materia que especialmente te gustaba? Anota aquellas habilidades que te definen y no sólo tengas en cuenta aquellas relacionadas con el mundo laboral, sino también las sociales y personales. Por ejemplo, si eres una persona extrovertida y abierta puedes añadir que se te dan bien las relaciones sociales.
  2. Intereses. En una segunda lista vas a apuntar aquellos intereses en los que te gustaría trabajar, que te llaman la atención o que crees que serías bueno realizándolos. Es una lista personal, por lo que aquí tiene cabida todo lo que se te ocurra. Una vez la tengas preparada compárala con el listado de habilidades y agrupa los ítems relacionados. Tras realizar este análisis interior, podrás descubrir en qué sectores profesionales puedes empezar a reemprender tanto tu búsqueda de empleo como de formación.
  3. Organización. Tomada una decisión sobre en qué foco vamos a centrarnos hay que organizarse para obtener resultados óptimos y en poco tiempo. A partir de ahora deberemos tener siempre a mano nuestro CV y carta de presentación, tanto para presentar en papel como para poder enviarlo desde nuestros dispositivos electrónicos en cualquier momento. Pero antes de empezar a ir enviándolo debemos repasar que nuestro currículum está perfectamente estructurado y que no hemos cometido ningún error en su redacción. Compaginaremos su envío por Internet con entregas personalmente en las empresas o comercios relacionados con nuestra inquietud profesional. Es recomendable que registremos en una tabla los lugares en los que lo hemos entregado y llevemos un seguimiento de si están interesados o no en ampliar su plantilla.
  4. Voluntariado. Si nunca has trabajado, tienes miedo al fracaso laboral o llevas mucho tiempo en una situación de desempleo, te recomendamos que hasta que te llamen para una entrevista de trabajo realices alguna labor de voluntariado. ¿Por qué? Además de aportar nuestra ayuda, esfuerzo y conocimientos a una actividad social, nos ayudará a mejorar nuestra autoestima, empezar a sentirnos ‘útiles’, adquirir experiencia y tener una primera toma de contacto o retomar una rutina laboral. Aunque ahora creas que el hecho de no obtener un beneficio económico no te va a compensar tu dedicación, la formación, conocimientos, amistades e impacto psicológico te ayudarán y te abrirán nuevas puertas.
  5. Deporte y cuidado imagen. Si hasta el momento llevabas una vida sedentaria, es hora de aprovechar tu voluntad de cambio y empezar a llevar una rutina donde el deporte tenga cabida. Simplemente con que dediques entre 15 y 20 minutos al día a hacer alguna actividad de cardio será suficiente para sentirte mejor con tu cuerpo, contigo mismo y ponerte en forma para afrontar cualquier tipo de jornada laboral. Y de forma conjunta, el cuidado de nuestra imagen debemos tenerla en cuenta siempre ya que al enviar CV a diferentes empresas podemos entrar en un proceso de selección en cualquier momento.
  6. Estudiar sin gastar. Tanto si el objetivo que te has marcado es estudiar como si sólo quieres centrarte en trabajar, una continua formación es recomendada y necesaria para todo el mundo. Las empresas quieren trabajadores inquietos y con ganas de mejorar en su sector profesional; además, una persona que quiere estudiar demuestra responsabilidad, motivación y esfuerzo diarios. ¿Cómo estudiar sin gastar dinero ya que lo que queremos es trabajar para conseguir dinero? La mayoría de localidades ofrecen programas gratuitos o que requieren un coste de matrícula simbólico en los que profesores voluntarios o contratados por los ayuntamientos imparten clases. Suelen ser de idiomas, de formación profesional, accesos a pruebas… En Internet también encontrarás muchas páginas web que te ayudan a través de ejercicios, temarios o ejemplos a prepararte en una temática para que sólo tengas que pagar las tasas de examen.
  7. Consigue contactos. Y mientras llega el empleo deseado y comienzas tu nueva etapa haciendo voluntariado, retomando los estudios y practicando deporte, no debes dejar de hacer contactos relacionados con el sector profesional en el que quieres trabajar. ¿Cómo? Aprovecha las redes sociales, por medio del networking, las conversaciones con tus amigos o las nuevas personas que vayas conociendo para comentarles tu situación de desempleo y tus ganas de conseguir un trabajo. Teniendo una vida social activa conseguirás mantener un estado de ánimo positivo y tus posibilidades de tener una oportunidad serán mayores.
  8. Preparación al mundo laboral. Si todavía te sientes perdido, no dudes en pedir consejo profesional. En los centros dedicados a atender a personas en situación de desempleo pueden ayudarte de forma gratuita o aconsejarte de qué modo tener más posibilidades de que te llamen de una entrevista de trabajo. Te recomendamos que contactes a través de redes sociales, especialmente desde LinkedIn, con profesionales del sector laboral que te interesa y les consultes tus dudas o miedos.