Llegada: Trapani y Erice

Los vuelos ‘low cost’ han facilitado el acceso de turistas con la isla, ya que se han ampliado el número de trayectos y se han reducido los costes de transporte. Trapani es una de las ciudades de Sicilia que permite volar desde diferentes puntos del continente europeo y es uno de los lugares más recomendados para fijar nuestro alojamiento en vacaciones. Sus calles estrechas están llenas de restaurantes en los que no falta la tradicional cocina italiana y pintorescas tiendas que venden todo tipo de souvenirs a los turistas. Aconsejamos dirigirnos por la mañana hasta el teleférico que se coge en la misma ciudad y nos lleva hasta Erice, una pequeña localidad en lo alto de una colina que ofrece unas vistas impresionantes de Trapani y las Salinas.

Molinos, la zona pintoresca de Sicilia

Tras tener una primera toma de contacto por el día con esta bella población, toca disfrutar de la tarde en Trapani. Cuenta con su propia playa y un bonito paseo marítimo por el que sin duda, los visitantes disfrutarán de una espectacular puesta de sol.  Otra opción para disfrutar de nuestro primera tarde en Sicilia, es visitar las Salinas, que van desde Trapani hasta la localidad de Marsala. El paisaje que ofrecen junto con los pintorescos molinos de viento situados frente al mar, hacen transportar al turista hasta otra época.

2º día: Palermo, la capital

En el segundo día en Sicilia recomendamos visitar la capital de la isla, Palermo, situada en el norte y a unas 2 horas de autobús desde Trapani. Se puede hacer esta excursión en el día ya que los principales atractivos de Palermo se pueden visitar en una jornada porque la mayoría están en el centro de la ciudad. La majestuosa catedral, la plaza de las Cuatro Esquinas, el Palacio de Normani o el jardín Botánico son alguno de los puntos de interés que se pueden encontrar aquí.

Una de las arterias principales de la ciudad es la Vía Vittorio Emanuele, donde se encuentra el templo religioso más importante, la catedral. El lugar en el que está emplazada ha sido a lo largo de la historia una zona dedicada al culto, ya que en un primer momento hubo un templo fenicio y después una mezquita. Con un patio lleno de palmeras y una cuidada arquitectura, invita a los turistas a que conozcan su interior y fotografíen su impresionante fachada.

Catedral de Palermo

Pero sin duda, uno de los principales puntos de interés de la capital siciliana son las Catacumbas de los Capuchinos. Se encuentran bajo un monasterio y el ritual de ‘perpetuar’ el estado de conservación de los fallecidos comenzó en el siglo XVI. Primero se enterraban a los frailes, pero algunas familias adineradas solicitaban que los cuerpos de sus seres queridos también fueran allí ‘cuidados’. Algunos se guardaban en urnas de cristal, otros se deshidrataban o incluso se embalsamaban.

3º día: una playa en el paraíso

A menos de 40 kilómetros de Trapani y a unos 100 kilómetros de Palermo se encuentra una de las mejores playas de Sicilia: San Vito Lo Capo. Está en la zona noroeste de la isla y sin duda cuenta con todos los aspectos para considerar una playa paradisiaca: arena fina y blanca, un agua clara y aturquesada y un entorno natural donde abunda la vegetación.

Playa de Sicilia, San Vito Lo Capo

Se puede acceder en autobús de línea y cuenta con una parada a pie de playa, por lo que nada más bajar del vehículo los turistas podrán disfrutar del olor del mar Mediterráneo. Perfecta si viajamos a Sicilia con niños y queremos en nuestra escapada conocer a fondo las hermosas y tranquilas playas que ofrece la isla.