Pero las cosas ya no son como solían ser y ni los padrinos son obligatoriamente los mencionados ni la mesa tiene que distribuirse de esa manera, especialmente si los padres del novio o de la novia ya no forman una pareja.

¿Qué dice el protocolo si hay nuevas parejas?

El protocolo estricto nos dice que, mirando nuevamente de frente a la mesa, la situación sería la siguiente: Marido de la madre de la novia, mujer del padrino, madre de la novia, padrino, novia, novio, madrina, padre del novio, mujer del padre y marido de la madrina.

Esto es lo que marca un protocolo estricto que se puede suavizar colocando a las parejas juntas: marido de la madre de la novia, madre de la novia, mujer del padrino, padrino…

Pero ¿es recomendable este tipo de organización? Solo en ese mínimo porcentaje de los casos en los que la relación es muy cordial entre todos y no hay rencores ni pequeños resentimientos que puedan salir a la luz así se tome una copita de cava de más alguno de los presentes.

En la mayoría de los casos, esto no va a ser posible y por eso, el protocolo ofrece alternativas que vale la pena valorar.

  1. Mesa con abuelos: Si los dos cónyuges tienen abuelos se puede poner a estos en la mesa nupcial y los padres, cada uno con su respectiva pareja, en mesas separadas en un lugar privilegiado cada una de ellas, por ejemplo, una a cada lado de la mesa nupcial.
  2. Mesa con hermanos: Otra alternativa para llenar la mesa nupcial. Si no hay hermanos se puede recurrir a primos hermanos pero siempre con cuidado de no dejar a nadie fuera.
  3. Mesa con amigos: Una buena alternativa es poner a dos o tres amigos en cada uno de los lados. Pero también hay que tener cuidado de no despertar celos o resentimientos.
  4. Solo los novios: Es la opción más socorrida y con la que no se va a quedar mal con absolutamente nadie, aunque puede ser que los novios se sientan algo raros durante la comida.

Es importante recordar que no se debería de someter jamás a los novios a chantajes emocionales ni pedirles que se nos dé un lugar determinado en una celebración. Es el día especial de ellos dos y de nadie más y cualquier cosa que se haga debe de ir siempre encaminada a facilitarles las cosas y nunca a crearles más problemas.

Si por error nos colocan en una mesa en la que hay alguien con quién no nos llevamos bien, educadamente evitaremos la conversación con esa persona y disfrutaremos de la fiesta.