Ahora bien, un parto prematuro no siempre se concreta, ya que es común que los síntomas se presenten pero sea solamente una falsa alarma. Y de hecho, un parto prematuro también se da cuando este se planea junto con los médicos para traer al bebé unos días antes por medio de inducción del parto.

¿Cuándo es peligroso un parto prematuro?

Cuando este además de prematuro es espontáneo y por eso mismo no se ha monitoreado junto con los médicos, y es en esos casos cuando se debe tener especial cuidado con la llegada del bebé porque los problemas que genera van desde dificultades respiratorias hasta la muerte del niño.

Ahora bien, para acudir al médico lo antes posible a la primera señal de un parto prematuro es necesario conocer los síntomas, los cuales pueden ser:

  • Sangrado vaginal
  • Cólicos o contracciones en el bajo vientre
  • Aumento del flujo vaginal
  • Expulsión de tapón mucoso
  • Dolores anormales en la parte baja de la espalda
  • Al romper la fuente inesperadamente antes de lo programado
  • Dolores o calambres en caderas y pelvis

Si presentas estos síntomas es imprescindible mantener la calma, acudir al médico y empezar con los procedimientos de rutina que te deben mantener hidratada y determinar si aplicarán medicamentos para retener o retardar el trabajo de parto que ha empezado, para de esta manera reducir en la medida de lo posible los riesgos.

Un parto prematuro no es una mala noticia

Aunque un parto prematuro no es en definitiva señal de que algo anda mal, porque muchos bebés nacen con unos días o meses de anticipación y solo se trata de poner más atención a su llegada y los primeros días del bebé, estar más atento a lo que nos señala el pediatra y ante cualquier señal de enfermedad acudir al médico.

Cuida cada señal que tu cuerpo te da para estar atenta al tiempo de llegada de tu bebé, si este es prematuro confía en tu médico y alégrate porque conocerás antes a esa personita que esperas con tantas ansias desde hace meses atrás.