¿Cómo controlar a qué empresas nos postulamos?

  1. Elaborar tabla. En primer lugar generaremos en nuestro ordenador una tabla con diferentes columnas en las que deberemos completar: empresa con la que contamos, nombre de la persona a la que nos dirigimos, email o teléfono de contacto y la fecha que les hicimos llegar nuestro CV. Por último, debemos reflejar si lo hemos enviado por email, a través de un formulario o lo hemos entregado en mano así como las características básicas del puesto de empleo al que nos hemos postulado.
  2. Diferenciar por sectores. A veces sólo enviamos nuestras candidaturas para un perfil concreto, haciendo referencia a los conocimientos y experiencia que nos han formado como profesional. Pero si la situación de desempleo nos hace buscar trabajo en diferentes sectores profesionales o hemos trabajado anteriormente en distintos tipos de empleo, deberemos diferenciar la tabla de seguimiento por sectores. De este modo, podremos visualizar con más facilidad en qué tipo de trabajos nos han dado una respuesta negativa o positiva.
  3. No borrar ninguna candidatura. ¿Te han dicho que no? ¿Quieres eliminar de la tabla aquellos que se han negado a contratarte? Nunca debes hacer eso.  Tan importante es saber quién te ha dicho que ‘sí les interesas’ como aquellos que no han querido entrevistarte. Eso sí, debes reflejar en tu tabla de forma muy clara y visible que no están interesados en tu tipo de perfil o que ahora mismo no quieren incorporar a nadie.
  4. Identificar por colores. Precisamente para saber de un ‘golpe de vista’ a quién le interesas y a quién no o a qué empresas quizá más adelante serías de utilidad, te recomendamos que hagas uso de los colores. Haciendo referencia a los colores de un semáforo, puedes usar el rojo para los que te digan que no ‘encajas’ en la empresa, el color amarillo o naranja puede servir para los que te digan que ‘lo están pensado’ o que ‘quizá más adelante’ y el verde podrá significar que estás dentro de un proceso de selección.
  5. Revisar periódicamente. No sirve de nada controlar a qué empresas enviamos nuestra candidatura si después no revisamos aquellas que podríamos retomar con el paso del tiempo. De ahí la importancia de que clasifiquemos por colores o que hagamos observaciones en nuestra tabla. Te recomendamos que una vez a la semana o como mucho cada 15 días, hagas un repaso de todas tus candidaturas y envíes una carta de seguimiento en el caso de que llegaran a contactarte desde la empresa y después no supieras nada más sobre ellos.
  6. Análisis de resultados. Y sin duda, una de las características principales  de hacer un seguimiento de las candidaturas es analizar los resultados. ¿De qué tipo de puestos de empleo te contestan más? Si no estás recibiendo respuestas, ¿qué estás haciendo mal? ¿Hay algún día de la semana en la que recibes más respuestas que en otro momento? Estudia tu tabla y podrás cambiar aquellas cosas que estés haciendo mal en el proceso de búsqueda de empleo y continuar con aquellas que te estén siendo efectivas.