Un dulce o chicle de menta, enjuagues y lavarse los dientes pueden ser útiles por algunas horas, pero lo mejor es encontrar una solución permanente. La saliva es una planta que se utiliza desde los tiempos antiguos para curar condiciones de lo más diversas gracias a sus propieadades antiespasmódicas, astringentes, antisépticas e hipoglucemiantes, entre otras. Dentro de ellas se encuentra también la halitosis, comúnmente conocida como "mal aliento".

Salvia para el mal aliento

El mal aliento puede producirse por muchas causas, pero las más comunes corresponde a sangrado de encías a causa de la inflamación de las mismas por bacterias y una mala higiene dental que favorece la formación de un ambiente propicio para el desarrollo de esos microorganismos. Esto se produce particularmente durante el sueño nocturno, momento donde la boca permanece cerrada durante muchas horas y se establecen las condiciones para que hagan daño.

Otros problemas secundarios como gastritis o úlceras estomacales también pueden ser causantes de mal aliento y aunque debe consultarse con un médico para tratarlas, la salvia puede ser de gran ayuda para disminuir su impacto.

En ambos casos, esta planta sirve para combatir el mal aliento, disminuye la inflamación de las encías y de esta forma su sangrado, combate la acción de las bacterias y alivia las molestas propias de las patologías estomacales como efecto complementario. Hay que recordar que la salvia es buena para problemas intestinales, de ahí que esté relacionada también con los remedios naturales para evitar el mal aliento.

Salvia picada para combatir el mal aliento

Cómo usar la saliva para el mal aliento

Además de la salvia, otras plantas y hierbas son beneficiosas en estos casos, por lo que combinarlas ayuda a potenciar e tratamiento y obtener resultados satisfactorios en menor tiempo. El perejil, el eucalipto o la menta resultan excelentes para realizar preparaciones con salvia aportando estos dos últimos un aroma sensacional y natural mientras las sustancias activas de los restantes surten efecto.

La mejor forma de ingerir ests productos es en forma líquida porque permite licuar al mismo tiempo todos los ingredientes para que se mezclen apropiadamente en una misma preparación y se obtenga una bebida agradable al gusto y olfato. La misma puede beberse o usarse para realizar buches.

Las hojas de salvia también pueden utilizarse machacadas o enteras para masticarlas por unos minutos, pero aunque esta forma es más rápida quizás sus ingredientes no lleguen a distribuirse uniformemente por toda la boca y garganta. Para ayudar a una mejor penetración en las encías y espacios de la boca pueden utilizarse los dedos y mover las hojas masticadas por toda la boca asegurándose de cubrir todos los ángulos.