Como sabemos el árbol, como cualquier vegetal vive sostenido y mantenido por los principios de la tierra y atmosfera. Quizás podríamos comparar al árbol igual que una sanguijuela que hace en la tierra una fuerza en proporción a su tamaño para extraer los líquidos necesarios para su nutrición al igual que con sus ramas le sirve para absorber el aire y los gases que por otro lado tendrá que desechar las sustancias inútiles. 

Quizás no sepas que el árbol  no se sostiene precisamente por sus raíces sino que se sostiene en equilibrio. En este sentido los expertos dicen que la posición vegetal es tanto terráquea como aérea. Con lo cual podríamos llamar a las ramas raíces aéreas. Por el tallo o tronco se comunica las fuerzas aspirantes y los jugos nutritivos, conservándose ambas partes en equilibrio mutuo. Pero curiosamente también podemos decir que a pesar de que se cortara un troco o todas sus ramas mientras que no se les extraigan las raíces el árbol podrá sobrevivir. Por esta razón podemos explicar como el podador o el arbolista puede dirigir sus operaciones y poda sobre los árboles frutales sin que por ello le cause la muerte.

Los cuidados son importantes para conservar la salud de los árboles

Sin embargo debes saber que algunos árboles pueden morir de forma tan lenta que ni siquiera te enterarías ya que incluso podría tener un buen aspecto y color.  Por lo tanto es importante fijarte muy bien en una serie de detalles para poder coger a tiempo el problema de salud del árbol.

En primer lugar es importante fijarnos si tiene ramas vivías o algún brote pues esta es una buena señal. También podrías rasparlo con un cuchillo y si el interior se encuentra verde y húmedo también es buena señal. Por otro lado si encuentras hongos de color naranja esto quiere decir que ese árbol se está muriendo. Lo más sensato en este caso es hacer una buena poda o utilizar fertilizantes o abono. Pero en casos graves no debes dudar de acudir algún especialista botánico.