Qué ver en el barrio Gótico de Barcelona

1. Orígenes de Barcelona. Comenzamos este recorrido por lo que fue la antigua Barcino, en la calle Paradís, donde encontramos cuatro columnas de la época romana que pertenecían al Templo de Augusto. Antiguamente la construcción estaba en lo alto del monte Táber, una de las zonas más elevadas en medio del barrio y donde se cree que se instaló el primer asentamiento romano de Barcelona. 

2. Primera fuente de la ciudad. De allí nos dirigiremos hasta la Plaza Sant Just, donde podemos encontrar la que se considera la primera fuente pública que hubo en la ciudad. Es una fuente gótica del siglo XIV y la más antigua que podemos hoy en día ver en la Ciudad Condal. No se sabe con certeza quién impulsó la creación de la fuente, pero muchos historiadores se decantan por pensar que fue Joan Fiveller, un ilustre barcelonés que hizo que el agua se canalizara hasta ella ya que su palacio estaba en las proximidades. De hecho, se representa en uno de los laterales de la fuente un halcón cazando a una perdiz debido a que una de las pasiones de Fiveller era cazar. 

3. Iglesia Santo Justo y Pastor. Sin desplazarnos y quedándonos en la Plaza de Santo Justo y Pastor, podemos visitar la iglesia gótica que la protagoniza. Fue levantada en honor a los mártires del cristianismo, y es que hasta finales del siglo pasado uno de los ‘privilegios’ que podían disfrutar los fieles en el interior del templo era que las personas que repetían ante el altar lo que había dicho otra persona en peligro de muerte adquiría un valor de ‘testamento legal’. Además de contemplar el interior de la hermosa construcción religiosa, se pueden ver las antiguas pilas de agua bendita que estaban situadas en el interior de una capilla visigótica que había previamente en ese lugar. 

La Sinagoga de Barcelona, en el barrio judío

4. Barrio Judío. Continuando el recorrido por el corazón del Barrio Gótico de Barcelona se llega hasta la calle del Call donde encontramos una de las joyas del denominado barrio judío: la Sinagoga Mayor. Y es que esta zona que antiguamente acogía a la población judía, cuenta con una de las joyas del patrimonio de Barcelona y la considerada una de las sinagogas más antiguas de Europa. Aunque la evolución del barrio judío ha sido muy grande con el paso de los siglos, muchos de los edificios que se han ido levantando a lo largo de la historia con las antiguas viviendas de esta población, por lo que todavía se pueden observar algunas inscripciones en hebreo en las calles de esta zona.

5. Calle del Bisbe. Acabamos este recorrido en una de las arterias principales del barrio Gótico de Barcelona, la calle del Bisbe. Se trata de una zona peatonal que conecta dos de los atractivos principales de este núcleo urbano: la Plaza Sant Jaume y la Catedral. Esta última es la Catedral de Barcelona levantada en honor a Santa Eulalia, y aunque para los turistas queda eclipsada por la famosa Sagrada Familia, es uno de los templos religiosos más importantes del territorio catalán. La Plaza de Sant Jaume también es uno de los núcleos neurálgicos de la ciudad ya que aquí es donde podemos encontrar el Ayuntamiento de Barcelona y el edificio de la Generalitat.