Son unos animalitos muy bonitos, lo que ha hecho que a menudo salgan en dibujos animados y caricaturas junto a niños, pero sin embargo no son quizás los roedores más adecuados para un chavalín que busca su primera mascota. Son de carácter desconfiado y huidizo, no les gusta especialmente la gente aunque claro está, siempre hay excepciones. No les gusta que se les coja en la mano y suelen pellizcar para soltarse aunque es muy raro que muerdan, ya que no son en absoluto agresivos. A menudo también escapan de la jaula, por lo que es habitual que toda la familia tenga que buscar al animalito por toda la casa, tratando de evitar que muera escondido en cualquier peligroso rincón.

El hámster del desierto es una especie de hámster enano

No lo metas en una jaula de barrotes

Al roborovskii no le gustan los barrotes, prefieren un terrario o, en caso de que no tengamos uno a mano, una caja de plástico de gran tamaño. Pero las jaulas típicas suelen ser peligrosas para ellos, que se aprietan contra los barrotes hasta hacerse daño intentando escapar.

Cómo necesitan mucho ejercicio es conveniente conseguirles una jaula grande, de varios pisos. No se recomienda soltarlos en una habitación a no ser que tengamos la seguridad de que no pueden huir ni esconderse en ningún lado, ya que son muy difíciles de atrapar de nuevo.

El roborovskii o hámster del desierto está dentro de la categoría de animales nocturnos, así que no deben de estar en un dormitorio, ya que pueden llegar a ser molestos al jugar durante las últimas horas de la tarde o incluso toda la noche. Este es otro de los motivos que lo descartan como mascota infantil ya que los pequeños, por lo general, quieren que su animal esté en el dormitorio donde hacen su vida.

Grupo de hámsters roborovskii

Sus ventajas

A pesar de no ser sociables con el hombre y de no dejarse domesticar, muchas personas los escogen por su belleza y porque son muy limpios. Los roborovskii  no suelen producir malos olores y no son propensos a esparcir porquería por toda la jaula. Además son biológicamente muy fuertes, por lo que no enferman con facilidad.

Estos hámsters del desierto no son muy exquisitos con la comida, necesitan un pienso especial ya que les gustan las semillas de pequeño tamaño, por lo que algunas personas le dan comida de loros, más adecuada que la de otras razas de hámster, y frutas en pequeña cantidad.