Corinto

La primera parada de nuestro recorrido será en Corinto, donde es preferible centrarse en la zona antigua en vez de conocer la actual ciudad. Uno de los puntos de interés más importantes de esta zona es su Canal; cuenta con 6 kilómetros de largo y es el que permite que el mar Jónico y el Egeo queden comunicados. Esto además, hace que las embarcaciones puedan acortar su trayectoria y ahorrar así más de 400 kilómetros que antes de la creación del canal tenían que recorrer. Se terminó a finales del siglo XIX aunque el proyecto realmente se empezó a planificar en el siglo I. Hoy en día lo cruzan al año unos 10 mil barcos, y muchos no pueden hacerlo debido a que la anchura del canal no supera los 20 metros.

Canal de Corinto

Después, se puede visitar la Acrópolis de la Corinto Clásica donde siglos atrás era el núcleo defensivo y religioso de la ciudad. Aquí se puede visitar el Templo de Apolo, un monumento con más de 27 siglos de antigüedad así como tener unas espectaculares vistas donde la naturaleza y la historia serán las protagonistas. Para viajar de Atenas a Corinto lo puedes hacer mediante el autobús, el tren o alquilando un vehículo. Te recomendamos este último para aprovechar el día y recorrer también las localidades cercanas de Micenas y Epidauro.

Epidauro

Desde Corinto nos dirigiremos hasta Epidauro, donde según la mitología griega nació el famoso Dios Apolo. Está tan sólo a 35 kilómetros de distancia de Corinto y aquí se encuentra uno de los monumentos de la Grecia Clásica mejor conservados: el Teatro. Se levantó en el siglo IV a.C. y todavía en la actualidad se sigue utilizando para realizar diversos eventos como el Festival del Verano. Caben 14 mil espectadores, cuenta con 55 filas, siendo más de 30 las originales, y su principal característica es la impresionante acústica que ofrece desde cualquier rincón del teatro. Muy cerca de este monumento encontramos otros puntos de interés que merece la pena visitar como el Estadio donde tenían lugar competiciones deportivas, el Templo de Asklepios y el edificio de Tholos. Pero sin duda, para conocer de cerca la historia de este turístico destino en el Peloponeso, podremos entrar al Museo de Epidauro.

Teatro romano de Epidauro

Micenas

Y desde Epidauro y recorriendo 37 kilómetros de distancia se llega a Micenas. Se trata de una de las poblaciones más populares de la Grecia Antigua y el último destino de nuestra excursión por el Peloponeso. Micenas fue escenario de las historias de la Odisea y la Iliada, por lo que su importancia histórica es única en el mundo. Dentro del complejo arqueológico se puede visitar la Tumba de Agamenón, la Ciudadela y la Puerta de los Leones; esta última es todo un símbolo de la población y cuenta con 34 siglos de antigüedad. Otra visita imprescindible en Micenas es a las Tumbas Reales donde se encontraron tras su descubrimiento diferentes piezas de oro así como los restos de varios cadáveres enterrados en seis tumbas diferentes.

En Micenas encontraremos diferentes restos arqueológicos

Si vas a ir de Micenas a Atenas y te has estado moviendo por el Peloponeso mediante transporte público, podrás hacerlo cogiendo el autobús que recorre de Nauplia a Atenas y hace una parada en esta localidad. El trayecto dura dos horas y deja a los pasajeros en la Terminal A de la capital griega. Si has alquilado un vehículo, hay 120 kilómetros hasta Atenas y parte de la carretera que conecta es autovía, por lo que el tiempo no será superior a dos horas.