A continuación presentamos algunas formas básicas en las que los perfumes pueden ser dañinos para nuestro cuerpo, a fin de buscar formas de prevenirlas y mantenernos a salvo de sus efectos secundarios.

La principal causa por la que los perfumes perjudican nuestra piel, es porque un alto porcentaje de ellos no brindan información clara sobre sus componentes. De este modo, aunque una persona conozca sobre su alergia a un determinado producto químico, difícilmente podrá saber que el perfume será dañino, hasta que no lo haya probado.

Alergia

Este el principal efecto negativo de los perfumes en nuestro organismo, una vez que los químicos entran en contacto con la piel, y otros factores como el calor o el frio, los tejidos de nuestra ropa, etc., la piel puede presentar enrojecimiento o la alergia puede ser más severa, y causarnos problemas nasales. En estos casos, se recomienda acudir a un especialista para identificar el origen de la alergia, escoger un tratamiento para eliminarla, y desistir por completo el uso del perfume.

Problemas respiratorios

Cuando el daño del perfume no es solo una alergia temporal, sino que genera grandes problemas para respirar, estamos ante una situación más difícil, porque esto puede ocasionar la aparición de enfermedades como neumonía o bronquitis.

Manchas

Regresando a los daños sobre la piel y sus capas, una vez que el perfume entra en contacto con el sol, comienza a realizar un proceso químico que puede generar manchas en la piel. En algunos casos, las manchas tienen diversos agentes estimulantes, ya que no solo son producidas por el perfume y el sol, sino también por otros factores como las joyas.

Algunas de ellas, pueden expulsar líquidos que dejan marcas sobre la piel, debido a la interacción con los químicos del perfume. El tratamiento para estos casos, generalmente consiste en cremas y fórmulas para la piel.

Dermatitis

Otra de las afecciones sobre la piel, puede ser la dermatitis, una erupción cutánea que se caracteriza por el enrojecimiento de la zona, o la aparición de eccemas. Ciertamente, estos daños varían dependiendo del tipo de perfumes que usemos y los componentes de su fórmula, además de la forma en cómo los tolere nuestro cuerpo.