Normalmente, cuando una persona utiliza un corset hoy en día lo hace como un adorno, una prenda que en muchos casos se utiliza como ropa exterior y no interior y que favorece, ciñendo ligeramente el cuerpo pero sin ir más allá de lo que podría hacerlo un body moldeador normal.

Este tipo de utilización del corset no tiene nada de negativo y puede resultar favorecedora y muy femenina. El problema viene cuando comienzan algunas mujeres dan un paso más allá y comienzan a utilizar corsets reductores.

¿Qué son los corsets reductores?

Se trata de corsets especialmente reforzados que están diseñados para apretarse muy fuerte, especialmente en la zona de la cintura. El objetivo de esta prenda es lograr ceñirla cada vez más para que se reduzca el contorno de la cintura, luciendo así una cintura de avispa cada vez más fina.

Ya no estamos hablando de una faja que moldee, sino de apretar con fuerza para conseguir incluso diez o quince centímetros menos de contorno. Dado que esto se va consiguiendo de manera gradual, se conoce a esta prenda como corset de entrenamiento.

¿Son arriesgados estos corsets?

En los tiempos en los que la moda obligaba a las mujeres a vestir con esta prenda eran muy frecuentes los desmayos, ya que al tener la cintura comprimida las damas no podían respirar con normalidad.

Pero este es el menor de los problemas a los que pueden enfrentarse. Apretar de este modo la zona de la cintura puede causar desvíos en las costillas inferiores. De hecho, muchas mujeres que se unen a la moda de las cinturas finas deciden operarse para extirparse las costillas flotantes y lograr de este modo su objetivo mucho más rápido.

Pero las costillas tienen una misión en el cuerpo, la de proteger los órganos internos. Al quitar las costillas estos quedan expuestos de manera directa a la presión del corset. Por eso es frecuente que acaban desplazándose e incluso comprimiéndose con la espina dorsal.

Esto puede causar graves problemas de salud, especialmente si se llega a excesos como el de una modelo que llegó a tener tan solo 41 cm de cintura.

¿Puede haber un término medio?

El corset se diseñó en su momento para conseguir que las mujeres lucieran una cintura más fina, pero también un porte más erguido. Esto se puede lograr hoy en día con las prendas moldeadoras reductoras mucho más suaves y respetuosas con el cuerpo.

Con este tipo de ropa se puede llegar a vestir una talla menos sin afectar a la salud. Pero todo lo que sobrepase eso puede tener un alto coste para el cuerpo, por lo que no es en absoluto recomendable unirse a esta moda que no debería de haber regresado nunca.