Nos estamos comprometiendo con un ser vivo a que vamos a darle los cuidados que necesita, tanto en comida como en atenciones veterinarias; a que vamos a tratarlo de un modo digno, dedicándole su tiempo, otorgándole un espacio adecuado y tratándolo con el cariño y respeto que toda mascota merece; nos comprometemos también a tener paciencia en su educación y a reconocer que algunos problemas de comportamiento del animal pueden ser culpa nuestra y de nuestros fallos al adiestrarlo.

Pero sobre todo nos comprometemos con nuestra mascota a que vamos a hacer todo esto durante todo el tiempo que viva, lo cual en el caso de un perro o un gato que lleguen a nosotros de cachorros, puede significar más de quince años.

Escoge a tu nuevo amigo con responsabilidad

Hay varios aspectos que es importante tener en cuenta antes de decidirse por una u otra mascota. Muchas veces lo que de verdad nos gustaría tener y lo que estamos en condiciones de cuidar no coincide exactamente y es imprescindible tenerlo en cuenta para evitar abandonos y problemas de convivencia.

Hay tres factores fundamentales a evaluar:

  • El espacio: Por mucho que nos apeteciera tener un caballo o por más que nuestros hijos lloraran porque desean un pony, nadie con sentido común lo compraría para tenerlo en un apartamento. Pues lo mismo sucede con algunas razas de perro, que debido a sus necesidades y a sus especiales características, necesitan de mucho espacio. Antes de escoger a un perrito porque nos guste su aspecto debemos de informarnos sobre que razas son más adecuadas para el tipo de hogar del que disponemos.
  • El tiempo: Un perro, por ejemplo, requiere de unos paseos diarios siempre en unos horarios más o menos establecidos y suele acusar más la soledad si no estamos demasiado tiempo en casa. Debemos de ser realistas con el tiempo del que disponemos para nuestras mascotas y lo que ellas realmente necesitarían, para hacernos con una que se adapte a nuestro modo de vida. Dentro de nuestro modo de vida también entra el tema de si viajamos a menudo. Prever que vamos a hacer con nuestro animal si nos vamos de vacaciones o si nos desplazamos por trabajo también es muy importante y jamás se debe de dejar esto a la improvisación.
  • El dinero: Toda mascota lleva implícitos una serie de gastos que debemos de considerar. No es tan solo la alimentación, sino también una buena asistencia veterinaria no solo para las vacunas y para las revisiones, sino también para el caso de que se ponga enferma. Por esto se recomienda a todos los dueños de animales tener disponibles unos pequeños fondos para el caso de que se necesite una visita no programada al veterinario o para la compra de algún medicamento.

Algunas especies son más costosas de mantener que otras porque necesitan cuidados especiales o porque debido a su tamaño consumen muchísimo alimento. Ten en cuenta todo eso antes de escoger a tu nuevo amigo y seguro que de este modo vuestra relación será muy satisfactoria para ambos y durará toda la vida.