La respiración es algo que practicamos todos los días sin descanso y sin necesidad de ser conscientes de ello. Pero cuando llega la hora de hacer ejercicio debemos de tener conciencia sobre nuestra respiración y así saber controlarla. Cuando nos disponemos a realizar cualquier rutina debemos de ser conscientes de nuestra respiración y así saber guiarla a nuestro ritmo. Cuando logremos esto podremos durar más minutos ejercitándonos y tendremos más resistencia.

Una de las formas más recomendadas para aprovechar el oxígeno en nuestro organismo es con la forma siguiente: en el momento que inspiramos el aire trataremos de hacerlo de forma rápida tratando de llenar los pulmones hasta donde podamos, con esto expulsaremos de forma lenta y controlada en dos ocasiones. De esta forma comenzaremos de forma básica a hacernos conscientes de nuestra propia respiración y controlar la frecuencia con la que inhalamos o exhalamos aire.

Otro consejo que se da es que se inhale por la nariz pero el aire se exhale por la boca. Es algo de lo cual no nos percatamos, pero cuando respiramos lo hacemos todo por la nariz. Puedes practicar ejercicios donde relajes tu cuerpo y comiences a respirar por la nariz manteniendo la boca cerrada, luego exhala con tu boca como si fueras a dar un beso.

Este tipo de ejercicios de respiración te servirá para acciones diarias en tu vida. La actividad física no se reserva solo para los ejercicios. Cuando caminamos a nuestro trabajo o subimos gradas también hay muchas veces donde sentimos que se nos va el aire. La falta de aire puede estar relacionada con el sobrepeso ya que si no estamos en nuestro peso ideal, es más fácil que nos cansemos por cualquier labor física.

Para poder realizar tranquilamente nuestras labores diarias debemos mantenernos con el peso indicado para nuestra estatura. Debes llevar una dieta balanceada y tomar mucho agua antes, durante y después para mantener hidratado el cuerpo.