Con esto queremos decir que tú no vas a contagiar tu resfriado a un gato o a un perro y que ellos tampoco van a poder pasarte sus virus. Ni siquiera se contagiarán entre diferentes especies, ya que de cada una se encarga un virus diferente.

Normalmente, un perro o un gato pasarán un resfriado tal y como ocurre con una persona, con ciertas incomodidades pero sin ningún problema de gravedad, pero hay que vigilar que todo transcurra como es debido.

Puede ser que el catarro sea fuerte y cause al animal afonía y molestias al tragar, lo que podría ser peligroso ya que se corre el riesgo de que deje de comer. Si se detecta este problema se debe de acudir rápidamente al veterinario para que ponga el tratamiento necesario, que puede incluir antibióticos y un antiinflamatorio para la tráquea.

En otros casos, el problema se manifiesta en los ojos. Algunos animales son muy sensibles y tienen tendencia a la conjuntivitis. Es importante que si vemos que lagrimean mucho y, sobre todo que las lágrimas son amarillentas o verdosas, acudamos a que nos den un tratamiento para ayudarles.

¿Cómo prevenir el resfriado?

Lo cierto es que las medidas a tomar son tan sencillas como las que tomamos con nosotros mismos: Evitar salir a pasear si llueve y dejar al animal con el pelaje húmedo; ofrecerle un lugar calentito para poder dormir a gusto; evitar las corrientes de aire que si bien no causan el catarro lo favorecen etc.

Al vivir dentro de las casas, en muchos casos disfrutando de calefacción, los animales se vuelven más sensibles a los cambios de tiempo. Pero también ocurre que al estar muy protegidos, si entran en contacto con animales de la calle que tienen un catarro, será mucho más fácil que se contagien ya que viven en un ambiente mucho más aséptico que el de la calle.

En cualquier caso, si tu mascota tiene catarro, debes de saber que es algo normal y que si este persiste o se agrava algún síntoma, tu veterinario puede ayudarte para que tu animal se recupere en muy poco tiempo.