Una gotera, un radiador, un fallo eléctrico son situaciones cotidianas que antes de la crisis se sustituía el elemento estropeado y listo. Desde que la crisis golpea los hogares españoles se hace todo lo posible para estirar la vida útil de todos los componentes de la casa.

¿Cómo actuar si necesitamos algún arreglo en casa?

Cuando hay una rotura en el hogar hay que analizar de qué producto se trata porque a veces conviene arreglarlo pero otras veces es más barato cambiarlo. En los casos en que convenga arreglarlo es bueno considerar algunas pautas:

  • En primer lugar observar si el seguro cubre ese arreglo en particular. Por ejemplo generalmente tuberías tapadas no están contempladas en los seguros.
  • Al contratar un profesional tener en cuenta que si se anuncia solamente con teléfonos es difícil de localizar después en caso de fraude o arreglos mal hechos. En caso de instalaciones eléctricas, calefacción, gas, se necesita un profesional matriculado y que puedan emitir un certificado reglamentario.
  • Comparar precios y presupuestos entre varios profesionales. Así lo aconsejan las administraciones públicas y las organizaciones de consumidores. Las empresas tienen que explicar sus tarifas ya sea en arreglo programado como en emergencia.
  • El profesional acude al domicilio para revisar la avería, luego tiene que realizar un presupuesto detallado en concepto de tarifas, repuesto, posibles recargos y debe estar por escrito además de ser gratuito. Su validez no es superior a 30 días.
  • Al terminar el trabajo el profesional tiene que expedir una factura desglosada con datos de la empresa, nombre, domicilio, CIF, DNI del técnico que hace la reparación, detalle de la reparación, mano de obra, materiales y elIVA. Si es un electrodoméstico tiene que incluir marca, modelo y número de serie, fecha de finalización del trabajo y precio total. Debe estar firmado y tener período de garantía.
  • La empresa tiene que estar adherida al Sistema Arbitral de Consumo.
  • En caso de estar disconforme con el trabajo se puede pedir la hoja de reclamaciones y de considerarlo necesario, recurrir a la OMIC (Oficinas Municipales de Información al Consumidor) son oficinas dependientes del ayuntamiento donde se pueden plantear reclamos sobre situaciones problemáticas en contra de los consumidores.