Existen muchos remedios que nos recomiendan para combatir el resfriado y curarlo, pero en definitiva uno de los más efectivos son los que lo combaten de forma natural porque permiten al cuerpo recomponerse de una manera más directa y sin medicamentos que necesitan de una receta médica.

  • Té de jengibre: este té es expectorante y además analgésico, perfecto para aliviar afecciones de refriados que además pueden hacernos difícil el respirar. Combinado con miel no solamente mejoramos el sabor sino que además revestimos la garganta y nariz para un alivio fresco que además tiene las propiedades antipiréticas y antibacteriales del jengibre que puedes usar fresco o seco.
  • Ajo: quizá no es la forma más deliciosa de combatir la gripa pero sí una bastante afectiva. Pica un ajo muy fino y con él realizar una infusión. Seguro el olor y el sabor no son del todo de tu agrado, por lo que te recomendamos agregar limón y miel a fin de “disfrazar” un poco el sabor. Eso sí, quizá no sea muy rico, pero sí gracias a las ventajas de comer ajo podemos contar con un efectivo aliado al ser un antiséptico natural.
  • Té de sauco: el ácido salicílico es un compuesto natural que se conoce por tener los efectos que proporciona una aspirina en el organismo, y por ello el té de sauco es tan efectivo para combatir el resfriado, ya que podemos encontrar en la corteza y las bayas ácido salicílico que nos ayudará a aliviar los síntomas como si nos tomáramos una aspirina, pero una que es totalmente natural y que no nos provocará malestares como la acidez estomacal.

Es mejor lo natural

Eso sí, es prudente tener en cuenta que estos remedios no son los más rápido y que nos curan de la noche a la mañana como varias pastillas de acción rápida nos prometen y cumplen, pero son menos nocivos porque en ocasiones es la cafeína integrada a estos remedios la que acelera el proceso de curación, y como ya lo sabemos, la cafeína puede ser adictiva, así que prefiramos estos remedios naturales al alcance de todos y totalmente inofensivos.