Parece que a la Madre Naturaleza no le gusta para nada cuando se la contradice, y así, cuando las mujeres no aprovechamos el lecho vital que el cuerpo produce tan amorosamente durante tres semanas para producir un nuevo ser humano, nuestro útero despechado se desquita con un rabioso proceso de autodestrucción. De pequeños calambres a retorcijones incapacitantes,  hay una manera natural de apaciguar nuestro cuerpo frustrado de manera natural. Cierra esa caja de poderosos analgésicos e intenta estas soluciones totalmenta naturales, que resultan unos remedios o tratamientos más amigables para la salud:

1. Ejercicio

A veces el dolor es tal que lo único que queremos es quedarnos en la cama hechas una bola, pero quizás es nuestro malévolo útero instándonos a hacer exactamente lo necesario para sufrir aún más. Resulta que el esfuerzo de levantarnos y salir a caminar, andar en bicicleta, o hacer gimnasia ayuda a reducir el dolor. Cuando nos ejercitamos, el cuerpo produce naturalmente hormonas que operan como tranquilizantes y que nos hacen sentir más alerta y alegres (endorfinas).

El ejercicio aliviará físicamente el dolor y facilitará que logremos enfocarnos en otra cosa.

2. Calor

Los calambres que sufrimos durante la menstruación, son causados por músculos que se contraen. Aplicar calor al abdomen ayuda a que estos músculos se relajen. Puedes utilizar mantas eléctricas (¡no te duermas con una encendida!; la cantidad de quemaduras graves sufridas por gente que hace eso es muy alta) o las viejas bolsas de agua caliente. Un baño caliente es otra buena opción.

3. Plantas Medicinales

Hay una gran variedad de plantas medicinales que pueden ayudarte a apaciguar los dolores uterinos. El té de manzanillas es quizás el más conocido, y aquel que más atención ha recibido del mundo científico.  Al parecer, su efectividad se debe a sus propiedades antiinflamatorias. Otras hierbas que han demostrado ser muy efectivas son la  agripalma y el cornejo de Jamaica. Ambas se preparan como té.

4. Nutrición

Nuestro cuerpo es la mejor farmacia, y para que opere correctamente debemos ingerir los nutrientes y vitaminas necesarios. Cuando comiencen los dolores, abandona las carnes rojas, los huevos y los lácteos. Estas comidas favorecen la inflamación y la acidez. Dale prioridad a las frutas, hongos y vegetales-antioxidantes, diuréticos y antiinflamatorios naturales. Consume alimentos ricos en vitamina A (zanahorias), magnesio (legumbres y nueces) y ácidos Omega 3 (semillas de chía y lino).

Recuerda estar expuesta al sol al menos media hora por día. Nuestro cuerpo necesita la luz para obtener vitamina D, la cual es esencial para la absorción de calcio (mejorando la salud de los huesos). Un estudio realizado en Italia también demostró que tiene fuerte influencia en los dolores menstruales: aquellas mujeres que tomaban vitamina D3 disfrutaron de una reducción apreciable de los dolores menstruales.

 5. Ten un Orgasmo        

La sexualidad ha sido estigmatizada durante mucho tiempo- y hay personas que no la aprovechan de una manera que podría considerarse prudente-pero es una actividad muy saludable. Durante el orgasmo, nuestro cerebro produce 10 veces más cantidad de endorfinas que cuando realizamos ejercicio, las cuales, como mencionamos anteriormente, operan como analgésicos y ayuda a los músculos a relajarse.