Gracias a este proceso, madres que dejaron de amamantar a sus hijos por cualquier motivo y quieren volver a intentarlo pueden hacerlo. Así como aquellas que quieren aumentar la producción de leche para que esta sea el alimento principal del bebé.

El éxito dependerá de cada caso, pero la mayoría de las mujeres que lo intentan, están dando el pecho como único alimento para su bebé antes de un mes y muchas ya comienzan a producir leche la primera semana del proceso.

¿En qué consiste el proceso de relactación?

El proceso de relactación se realiza exclusivamente con la estimulación de las mamas para que vuelvan a tener leche. Para esto se recomienda estimularlas durante poco tiempo varias veces al día hasta que empiece a salir la leche.

La estimulación se puede llevar a cabo con un sacaleches, aunque suelen recomendar que se acabe siempre a mano, ya que de esta manera parece que el pecho responde un poco mejor y se consigue más leche y más pronto.

Una vez que la madre tenga leche, se puede comenzar a alimentar al bebé pero no es recomendable cortarle la leche artificial de golpe. Esto puede causarle estrés al niño, pero también a los padres ya que no saben exactamente cuánto ha comido y pueden empezar a tener miedo de que el niño no esté bien alimentado, algo que podría suceder al principio.

Poco a poco, se va reduciendo la cantidad de leche artificial, según el pecho materno aumente la producción de leche. Aunque lo normal es que a cualquier niño le llegue la leche materna, en algunos casos pueden necesitar algún suplemento.

La lactancia natural es ligeramente distinta que la alimentación artificial. Por este método es frecuente que el bebé coma más veces al día durante menos tiempo. Por eso es bueno alimentar al niño a voluntad y darle de comer cada vez que tenga hambre, aunque no haya pasado el tiempo que se acostumbraba a esperar entre biberón y biberón.

¿Y si mi bebé se niega a mamar?

En la mayoría de los casos en los que el niño se niega a mamar es debido a una mala colocación del pequeño causada por la falta de experiencia de la madre. Una matrona puede ser una pieza básica en este proceso, enseñándole a la madre cómo debe de colocar al bebé y de qué modo debe de introducirle el pezón en la boca.

Existen también grupos de apoyo a la lactancia en muchas ciudades, en los cuales la madre puede recibir ayuda. Estos grupos son también un estupendo estímulo para comenzar el proceso de relactación.

En muy pocos casos ocurre que el niño se niegue a aceptar el pezón, pero siempre queda la posibilidad de sacar la leche de manera artificial para que el bebé pueda tomar leche materna aunque sea con un biberón.