Vamos a ver los pros y los contras de este tipo de relaciones y, como siempre, que cada cual decida qué hacer. Estamos hablando de relaciones serias, no de aventuras, las cuales ya serían en cualquier caso muy desaconsejables con personas a las que vamos a ver cada día.

Puntos a favor de las relaciones en el entorno laboral

Aunque suele verse como algo negativo, existen algunas ventajas al establecer relaciones en el entorno de trabajo:

  • Se comparten intereses. Con una persona de tu entorno laboral compartes muchos intereses, por lo que lógicamente vas a tener muchas más cosas de las que hablar. Pero si además tu trabajo te obliga a tener horarios complicados es más fácil que lo entienda alguien que también lo está viviendo. Por eso, en determinadas profesiones son habituales las relaciones entre compañeros ya que encajan mucho mejor sus estilos de vida.
  • El roce hace el cariño. Con las personas con las que convives día a día se establece una buena relación. Es lógico que esta relación pueda hacerse más íntima con el tiempo y que de la amistad acabe pasándose a la atracción y al amor.
  • Es lógico que ocurran. Incluso hay quien no solo defiende que está bien que pasen, sino que afirma que es muy lógico que ocurran. Hay determinadas personas que pasan muchas horas al día en sus trabajos y que fuera de ellos salen con sus amigos de toda la vida.

Si no te gusta salir de noche a los típicos ambientes de ligoteo y no eres de los que se fían de internet para encontrar a la media naranja ¿no es lógico que la busquen allí donde se mueven y conocen a otras personas de manera más habitual?

Puntos en contra de las relaciones en el entorno laboral

Sin embargo existen puntos en contra que debemos considerar antes de iniciar una relación de pareja en nuestro trabajo:

  • Si todo sale mal puede ser muy incómodo. Es el problema que se suele ver más a menudo. Si la ruptura es amistosa puede ser duro ver a la persona que quieres olvidar a cada momento, pero si encima no lo ha sido, las horas en la oficina pueden ser un infierno.
  • Puede llegar a saturar el exceso de horas juntos. Sobre todo si ambos miembros de la pareja no solo trabajan en el mismo espacio, también lo hacen juntos.
  • A veces no se desconecta. Si al salir de trabajar se continúa estando con un compañero de trabajo a veces es inevitable seguir hablando de ese tema, lo que puede dificultar el desconectar del trabajo.
  • Sobre todo al principio, resta concentración. Al inicio de una relación es normal que ambas personas estén demasiado centradas en el tonteo y el coqueteo propios del principio, lo que puede hacer que se despisten en el trabajo. Esto puede molestar a algún compañero.