Estos registros se rigen por el Decreto 1119/1975, de 24 de abril, sobre autorización y registro de núcleos zoológicos, establecimientos para la práctica de la equitación, centros para el fomento y cuidado de animales de compañía y similares y la Orden de 28 de julio de 1980, con la cual se creó el Registro Oficial correspondiente. Hay dos tipos principales de núcleos zoológicos:

Por un lado están aquellos lugares que albergan a fauna, ya sea autóctona, silvestre o exótica con fines científicos, recreativos o culturales. En esta categoría están los parques zoológicos, los circos o las reservas, entre otros.

Por otro lado, están los lugares que albergan animales domésticos y cualquiera no regulado en el punto anterior, como las protectoras con más de 10 perros o gatos, las tiendas de animales o las residencias caninas.

Los núcleos zoológicos domésticos

Las personas que tienen en su hogar colecciones privadas de animales, ya sean estos exóticos, autóctonos o mascotas, deben de darse de alta como núcleos zoológicos domésticos, especialmente si van a criar.  Aunque cada Comunidad Autónoma tiene sus normas para presentar la documentación necesaria, todas ellas tienen que ser conformes a las leyes que hemos visto.

Los requisitos que se van a pedir van a ser unas determinadas condiciones higiénicas, certificar que se dispone de un espacio adecuado para los animales con los tamaños que la ley marca según especies y tamaño y también, en muchos casos, se deberá de demostrar que se cuenta con un veterinario que puede atender al tipo de animales que se van a tener en el hogar.

Esto no quiere decir que se nos vaya a dar permiso para cualquier especie ya que hay algunas, como casi todos los tipos de primates, que no se pueden tener en casa independientemente de darse de alta como núcleo zoológico. Por tanto, también hay que informar minuciosamente de qué animales se van a tener.

¿Dónde se solicita?

El núcleo zoológico se debe de solicitar a Medio Ambiente y lo más adecuado es hacerlo antes de tener a los animales por si acaso se deniega, cosa que por desgracia sucede a menudo. Es necesario el visto bueno del ayuntamiento y los aficionados a algunas especies animales se quejan de que por ejemplo, muchos municipios no dan licencia para tener terrarios grandes con arácnidos o serpientes en el núcleo urbano, a pesar de que no van a estar sueltos.

Tener la consideración de núcleo zoológico puede ahorrar muchos disgustos con vecinos y denuncias, pero como ocurre con muchos trámites burocráticos en ocasiones puede ser algo complicado. No obstante, en beneficio de todos, es muy recomendable sacarse todos los permisos sobre todo si se van a tener muchos animales en la casa o alguna especie potencialmente peligrosa.