Cambios en tus ábitos para mitigar las náuseas

En principio, cambiar la práctica alimenticia, comer 3 veces no es tan bueno cuando tu capacidad de digestión está reducida, por lo que ahora conviene comer entre 5 y 7 veces por día en porciones proporcionalmente más pequeñas, a fin de ingerir la misma cantidad de alimento, pero facilitándole al estómago su trabajo, lo cual debería reducir la sensación de mareos y vómitos.

Otra cosa muy útil es tener pequeños bocadillos siempre a mano, preferentemente frutas secas, cereales o galletitas de agua, si es que te preocupa tu peso, sino cualquier tipo de comida puede servir, de esa forma se “combate” la sobreproducción de saliva, la cual luego genera náuseas en estos casos.

Si tienes la posibilidad de decidir qué comer, además de lo dicho anteriormente, facilítale aún más la tarea a tu estomago con comidas de fácil digestión, como frutas y verduras, carnes tiernas y puré.

Comer entre horas es beneficioso, no aguantar muchas horas entre cada comida

En esta etapa estás muy sensible a los estímulos sensoriales olfativos y gustativos, por lo que las mujeres están mucho más propensas a sufrir de náuseas cuando sientan un olor o un sabor muy fuerte, y sobre todo si este estímulo les desagrada, por lo que es recomendable evitar este tipo de olores más que nada.

También se recomienda toma mucha agua, ayuda a rehidratarte si tuviste un episodio de vómito, también ayuda a refrescar tu esófago irritado.

Otra recomendación es intentar estar siempre ocupada haciendo algo que requiera un mínimo de tu atención. Si bien el síntoma es fisiológico, tener la mente ocupada hará que aunque sea puedas ignorarlo brevemente.

Salir a caminar y tomar aire es algo que ayuda reducir los síntomas, además está muy recomendado que las mujeres embarazadas hagan un mínimo de actividad física.

Dormir una siesta o al menos estar recostada ayudará a bajar la sensación de mareo, no se recomienda estar viendo la tele en este caso o con la computadora ya que es posible que activen las náuseas, lo ideal es descansar la vista al mismo tiempo que tu cuerpo.

En definitiva, lo importante es intentar determinar qué cosas desencadenan el síntoma y dentro de lo posible intentar evitarlas, y siempre estar en una posición relajada, descansada y evitar cualquier situación que pueda generarte estrés.