En la actualidad no todos poseemos el mismo poder adquisitivo y muchas veces nos vemos agobiados con tantos gastos en casa, mucho más si tenemos personas a nuestro cargo. En el siguiente artículo te enseñaremos a reducir esos gastos familiares para que puedas tener un respiro en tu economía familiar.

  • Evalúa otras opciones de servicios para el hogar: Seguramente tienes servicios en el hogar como Internet, o de telefonía celular. Evalúa las opciones que te ofrecen otros proveedores, además de verificar y escoger planes que podrían ser más económicos y que por supuesto se ajusten a tus necesidades. Tal vez sea una buena opción comunicarse con tu compañía de luz y agua y preguntarles de qué manera puedes reducir tus facturas. Recuerda no dejar botaderos de agua, luces encendidas, o productos electrónicos conectados mientras no los estés usando.
  • Mantén al día los pagos de las tarjetas de crédito: Evita caer en mora con los bancos que te ofrecen su servicio de tarjeta de crédito, esto te causará muchos problemas, por otro lado, es posible que más nunca te vuelvan a dar un crédito cuando lo necesites. Administra el dinero cuidadosamente, y siempre destina una parte de él para el pago de créditos, si ves que estás gastando una buena parte de tu dinero en créditos, trata de finiquitar esas deudas, y evita pedir más créditos o por el contrario solicita un límite más reducido, o una tasa de interés más baja.
  • Administra el dinero: Cuando recibas pagos, es ideal que tengas una lista con el dinero que usarás específicamente para el pago de deudas, de esta manera sabrás con qué dinero cuentas para los gastos familiares. Al conseguir dinero prestado, recuerda que los prestamistas por lo general siempre van a quitarte una gran cantidad de dinero en intereses. Organiza qué cantidad de dinero gastarás en comida, que dinero gastarás en servicios del hogar y qué dinero tendrás para otros gastos. Trata de destinar algo para una cuenta de ahorro, ya que en caso de emergencia podrás recurrir a él.
  • Administra tu tiempo: Organiza el tiempo que usarás para el trabajo y el que tendrás para compartir con tu familia. Es posible que tengas unas horas disponibles en tu horario, puedes invertir este tiempo en consultar precios y comparar cuáles de los productos que utilizas en casa, puedes conseguirlos por un mejor precio, asimismo, cuáles productos no utilizas con frecuencia y sigues comprándolos sin necesidad.

Si tienes algún otro talento o pasatiempo transfórmalo en algo positivo, haz una actividad que te genere ingresos, puedes probar diseñando, dibujando, escribiendo o cocinando, o podrías probar con un trabajo de medio tiempo. Cualquiera que sea tu talento puedes utilizarlo para generar otros ingresos. Si logras hacer dinero con otra actividad laboral colócalo en tu cuenta de ahorros, este podría servir para cubrir muchos de los gastos en casa, o destinarlos solo para el pago de servicios del hogar o comida.