1. Dieta equilibrada. El primer paso para reducir el colesterol es controlar los alimentos que tomamos y por eso llevar una dieta equilibrada será nuestro mayor aliado para conseguirlo. Especialmente, ésta debe ser rica en frutas y verduras y consumir regularmente cereales en nuestro desayuno.
  2. Nada de tabaco y alcohol. Si tanto el tabaco como el alcohol son dañinos para todo tipo de personas, perjudican de forma más seria a aquellas personas que tienen colesterol. Si con respecto al tabaco te cuesta dejar de fumar, por lo menos es importante que reduzcas la cantidad de cigarrillos diarios.
  3. Reducir el café al máximo. Del mismo modo el café  es preferible eliminarlo de nuestros hábitos alimenticios, o en su defecto, reducir la dosis de cafeína que metemos a nuestro sistema diariamente.
  4. Ejercicio diario. Y junto con una dieta equilibrada, el ejercicio será nuestro mayor apoyo para reducir el colesterol y llevar una vida sana y saludable. No es necesario que dediques mucho tiempo a realizar una actividad física, sino que con 15 o 20 minutos al día es suficiente para escapar del sedentarismo.
  5. Eliminar estrés. Tómate la vida con calma, el estrés no es nada bueno para tu salud así que escapa de aquellas situaciones que te generen preocupaciones o ansiedad en la medida de lo posible. Utiliza técnicas de relajación y meditación, controla tu respiración y notarás como lo notas tanto física como mentalmente.
  6. Grasas transgénicas. Debes evitar al máximo las grasas transgénicas; éstas se encuentran en pequeñas proporciones en algunas carnes como la de cordero o de cerdo o en productos como la leche y la mantequilla. Pero realmente los alimentos que debes evitar consumir en exceso es la que llevan este tipo de grasas como las galletas, la bollería industrial o las patatas fritas.
  7. Alimentos con Omega3. Uno de los nutrientes que nuestro cuerpo debe adquirir de los alimentos es el Omega3; una sustancia que ayuda a fomentar el colesterol ‘bueno’ y a protegernos contra enfermedades cardiacas. Principalmente los alimentos ricos en Omega3 son los pescados, especialmente el ‘pescado azul’ como la sardina, la anchoa, el salmón o el arenque.
  8. Frutos secos. Precisamente los frutos secos nos aportan una sustancia que nuestro organismo transforma en Omega3, por lo que es recomendable consumir pequeñas cantidades de forma diaria. Las nueces son las más beneficiosas en ese sentido y es bueno tomar unas 5 nueces al día; puedes incorporarlo en postres, ensaladas o incluso salsas.
  9. Evitar los ‘fritos’. El aceite es uno de los alimentos que más utilizados diariamente ya que estamos acostumbrados a cocinar con él. Pero es importante que vayamos utilizando otras técnicas para preparar los platos como a la plancha, al vapor, horneado… Del mismo modo, no es aconsejable que abuses de las comidas hechas a la brasa ya que el contacto directo con de los alimentos con el fuego, a la larga y en exceso, es perjudicial para nuestra salud.
  10. Reducción de productos de origen animal. Parte del colesterol que adquirimos proviene de los productos de origen animal, especialmente los huevos, embutidos, mariscos, leche o carne. No significa que estos alimentos deban desaparecer de nuestra nutrición, sino que debemos llevar un riguroso control de lo que ingerimos. Con respecto al huevo, es recomendable comer como máximo dos veces a la semana.