El buen desarrollo de un jardín no sucede de la noche a la mañana, ya que es producto de mucha constancia en la ejecución de tareas. En ocasiones, podemos incurrir en faltas graves que atenten contra la existencia de nuestras especies preferidas, así que te daremos algunos consejos básicos sobre cómo recuperar aquellas plantas que corren peligro de morir.

Podar: reducir volumen y revitalizar

Una de las estrategias infalibles para impulsar el desarrollo de una planta, es la poda, ya que esta técnica permite el crecimiento de un nuevo follaje. Recuerda que entre las claves de la poda encontramos que también permite reducir el volumen de la planta, sobre todo en aquellos tallos y hojas que consumen energía pero no aportan mucho al cultivo.

Sin embargo, debes tener mucho cuidado, porque en algunas especies la poda tiene un efecto contrario. En todo caso, procura hacer la poda de acuerdo a la época, a la planta en cuestión y a las condiciones generales que la afectan.

Renovar el suelo

Recuerda que el suelo también tiene un ciclo de vida, esto implica que luego de un tiempo es necesaria su renovación, como una forma de nutrir a la planta y contribuir a su desarrollo. Sobre todo en el caso de las macetas, este suelo debe ser renovado cada cierto tiempo, a fin de mejorar el rendimiento del mismo, y por tanto, facilitando las condiciones para el crecimiento de la planta. Y en caso de que contemos con un terreno más o menos extenso, es necesario también aplicar algunos cuidados, por ejemplo el drenaje del suelo para que pueda absorver mejor el agua y los nutrientes que necesitan las plantas.

Fertiliza

Esta renovación del suelo, debe ir acompañada también por un proceso de fertilización, que puedes hacer con abono orgánico preparado en casa, adquirido en la jardinería, o por medio de pastillas diseñadas para tales fines. Así que debes asesorarte sobre los pasos para su aplicación y sobre los aspectos básicos de los fertilizantes. Recuerda que hay diferentes tipos de abono, por ejemplo encontramos abonos químicos y orgánicos, así que necesitamos saber qué uso exige cada tipo de fertilizantes y qué beneficios reporta al cultivo.

Baña las plantas secas

Un procedimiento muy efectivo para darle vida a tus plantas secas, consiste en sumergirla en agua por aproximadamente 30 minutos en un recipiente que esté lleno hasta la mitad. Esto ayudará a contrarrestar la deshidratación y luego podrás sembrarla de nuevo.

Disminuye el exceso de agua

El exceso de agua también es otro aspecto que pone en peligro la vida de la planta. Si la has regado demasiado y el suelo no tiene un buen drenaje, lo mejor es sacarla de la maceta o el terreno donde se encuentre y cambiar la tierra o en su defecto esperar a que el suelo seque. Colocando la arena en un paño o papel absorbente. Además evitar llegar a este exceso nos ayudará a tomar las medidas necesarias para ahorrar agua al regar.

Si la planta está muy grave y no tiene remedio, lo recomendable es cortar una parte del tallo que esté mejor conservado, e intentar hacer un nuevo retoño.