Monumentos más visitados ¡y accesibles!

  • Torre Eiffel. Es imposible visitar París sin ver el monumento por excelencia de la ciudad: la Torre Eiffel. Desde hace más un siglo es considerado el símbolo de la capital francesa y permite el acceso al interior de los viajeros en silla de ruedas. Sin embargo, de las tres plantas con las que cuenta la torre, sólo es posible por seguridad subir en silla de ruedas hasta la segunda. Y es que la tercera planta tiene un tramo de escaleras y una zona cuyos ventanales están demasiado elevados para los ‘silleros’. Una de las ventajas es que no tendrás las largas filas que siempre se generan a cualquier hora del día y acceder por la mitad de precio que el resto de visitantes. 
  • Notre Dame. Hay que puntualizar que la Catedral de Notre Dame tiene dos partes: el interior de la basílica y el ascenso a las torres. Para subir a estas últimas no hay ascensor, por lo que no es posible para los visitantes en silla de ruedas. Sin embargo, para ver el interior del imponente templo religioso podrás hacerlo cruzando una puerta que podrán abrirte los empleados para ‘evitar’ unas pequeñas escaleras que dan la bienvenida a los turistas en la entrada principal. A diferencia de las torres, el acceso al interior de Notre Dame es totalmente gratuito. 

La Catedral de Notre Dame, al igual que muchos otros atractivos de París, es accesible con silla de ruedas

  • Palacio de Versalles. Como el resto de monumentos, tiene tramos que son accesibles y otros que no están del todo adaptados para viajar en silla de ruedas. Por ejemplo, el interior del palacio está libre de barreras arquitectónicas y evita los obstáculos mediante ascensores y rampas. En el caso de los jardines hay tramos que te recomendamos no pasar ya que son pendientes un tanto empinadas o incluso cuentan con bordillos. Hay un tren que recorre esta gran zona verde, pero sólo podrás montarte en ella si cuentas con acompañantes que te ayuden a subirte a él. Un consejo es que visites Versalles el primer domingo del mes, ya que ese día la entrada no tiene coste a diferencia de los 12 euros que hay que pagar en el resto de días.
  • Louvre. Las largas filas que siempre se forman a las puertas del Museo del Louvre son un ejemplo más de por qué es uno de los espacios culturales más visitados del mundo. Una de las ventajas de visitarlo en silla de ruedas es que la entrada no tiene coste y en su interior podrás ‘salvar’ los posibles obstáculos mediante los numerosos ascensores que hay. Es tan grande y sus exposiciones tan interesantes que emplearás una jornada si deseas verlo a fondo; pero sin duda, es una de las visitas más recomendadas y cien por cien accesibles.

El museo del Louvre resulta totalmente accesible

Ventajas y desventajas de visitar París en silla de ruedas

  • Aprovecha… Muchos de los medios de transporte de París están adaptados, y para saber qué líneas coger o en qué paradas bajarte, te recomendamos que pidas un plano de accesibilidad en la Oficina de Turismo. A pesar de ser una ciudad moderna y turística, la mayoría de líneas de metro no están todavía bien adaptadas y necesitaréis subir con ayuda, igual que los autobuses urbanos. Sin embargo, viajando en silla de ruedas podréis adquirir la entrada más económica en muchos atractivos o incluso acceder sin ningún tipo de coste; en muchos incluso saltándote las filas. 
  • No podrás… Aunque la mayoría de bordillos en París están rebajados, te aconsejamos evitar el famoso barrio de Montmartre. Precisamente por estar en una de las zonas más elevadas de la capital, cuenta con numerosas cuestas y además muchas de sus calles están empedradas. Tampoco podrás subir a lo alto del Arco del Triunfo o hacer el recorrido por el interior de la Ópera Nacional. Tampoco es aconsejable que cojas el ‘batobús’ en vez del metro o el autobús, ya que aunque pueden ir turistas en silla de ruedas, el acceso no está del todo adaptado.