¿Son positivas las recomendaciones? Todo depende del modo en que se hagan ya que una recomendación bien entendida no solo es positiva, sino que es una de las maneras que tiene una empresa de poder contar con referencias cuando quiere contratar personal.

Pero una recomendación “enchufe” podría ser muy negativa para nosotros, sobre todo si finalmente los compañeros se enteran de que hemos entrado de ese modo a  trabajar en la empresa.

Hay que empezar por diferenciar bien lo que es una recomendación de lo que es lo que popularmente se conoce como “un enchufe”.

¿Qué podríamos entender como una recomendación?

Una recomendación bien entendida es una referencia positiva que alguien hace sobre nosotros, ya sea a nivel personal o a nivel laboral. Este último aspecto es el más importante de los dos, ya que lo que estamos buscando es en definitiva un puesto de trabajo.

Para que una recomendación no actúe nunca como un dardo envenenado debe de cumplir una serie de requisitos:

-Debe de ser objetiva. Aunque la persona que nos recomienda sea un amigo de toda la vida debe de hacerlo conforme a criterios objetivos: nuestra experiencia laboral, la formación recibida, la profesionalidad demostrada en otros trabajos etc.

-No debe de ser una imposición. Una cosa es recomendarnos y otra presionar para que nos contraten. Una recomendación es una referencia, una imposición es siempre algo negativo de cara al medio y largo plazo.

¿Qué se entiende como un “enchufe”?

Normalmente, se entiende como “enchufe” al hecho de conseguir un contrato gracias a la influencia de una persona. En este caso el trabajo no se consigue ni por méritos laborales ni por formación, solo porque quién nos recomienda tiene poder suficiente para conseguir que seamos contratados.

Generalmente los “enchufes” son una manera de hacer un favor. Si alguien impone nuestro contrato porque está convencido de que somos los mejores para el puesto los matices ya serían diferentes. Pero en este caso no se miraría si estamos más o menos capacitados para el puesto o si somos los mejores entre lo que lo solicitamos.

Un “enchufe” puede ser positivo a corto plazo porque ayuda a lograr el objetivo de tener un trabajo pero a medio y largo plazo suele ser siempre algo muy negativo. Nos puede poner en mala relación con los compañeros, a los que ya no les importará si hacemos las cosas bien o mal, sino que nos juzgarán por cómo hemos conseguido el puesto.

En el caso de las personas que nos contratan pueden sentirse presionada para contratarnos y aunque no puedan decir que no en el momento, quizás se sientan incómodos con la situación y estén deseando aprovechar cualquier ocasión para librarse de un trabajado que no han elegido.