Cuando dejas de usar un viejo vaquero, ya sea porque se ha desgastado con el tiempo y el uso, porque se ha roto, porque te queda chico o ha pasado de moda, puedes darle un nuevo propósito para que no acabe siendo deshecho.

Pero, ¿por qué es importante reutilizar tus vaqueros? Supongamos que compras un vaquero cada tres meses, lo usas otros tres meses y lo desechas cuando ya no te gusta, ha pasado de moda o cambia la estación. De esa forma, comprarías y arrojarías a la basura cuatro vaqueros por año. En diez años serían 40 vaqueros… Demasiada tela desperdiciada, ¿verdad?

¿Y qué fines puede tener una prenda de vestir tan noble como el jean o vaquero? Es seguro que no quedará tal como es sino que pasará por un proceso de transformación que creará un nuevo objeto útil. Por ejemplo, puedes hacer trizas un vaquero y crear una bolsa para ir de compras, llevar libros o cualquier otro uso.

Otra excelente idea para reutilizar la tela de jean es juntar varios retazos de distintos pantalones para hacer un edredón para la cama. También sirve para hacer cortinas, manteles, alfombras, cojines, almohadas, necessaires de cosméticos, posavasos, bolsos de diferentes tamaños y diseños, monederos, delantales, muñecos de trapo para los niños, cestas de pan o frutas, fundas para macetas, coberturas para libretas, pantuflas, fundas para móviles o portátiles, diversos tipos de adornos, cuadros hechos con tiras o retazos y otros miles de usos.

También puedes hacer de tu vaquero otra prenda de vestir: chalecos, faldas, chaquetas, fulares, accesorios como collares, pendientes, cintas para el cabello, diademas u horquillas. Se pueden convertir, asimismo, en parte de otra prenda y no necesariamente una prenda en sí: puedes crear flores, apliques, adornos, formas diversas, bolsillos, etc., para colocar en vestidos, faldas, pantalones, bolsos y abrigos, entre otros.

Por otra parte, puedes utilizar retazos de un vaquero para remendar o modificar otro. Puedes colocar los bolsillos de un jean viejo, que tal vez se encuentren en buen estado, para reemplazar los bolsillos de otro vaquero, que tal vez no estén tan nuevos como el resto de la prenda. O quizá quieras darle otro estilo a una prenda que ya has llevado puesta demasiadas veces. Sin dudas, puedes reinventarte sin descuidar el medio ambiente. No necesitas comprar y desechar ropa todos los meses para estar a la moda o verte bien.

Las manualidades no tienen por qué ser complicadas o difíciles. Con un poco de idea sobre costura o siguiendo tutoriales (que los hay a montones en internet y son muy fáciles de encontrar), puedes convertir tu jean en otro objeto útil. Solamente necesitas un pantalón que ya no utilices (o varios) para convertirlo en algo no solamente útil sino también bonito.