Los metales pesados que contiene pasan al ambiente y se incorporan a las cadenas alimenticias ya sea que la pila vaya a la basura o se queme y el humo vaya a la atmósfera, de una u otra forma termina en la cadena alimenticia. Por todos estos motivos es sumamente importante encontrar los puntos de reciclaje y enviar las pilas que ya no usamos y, en lo posible, usar las que son recargables.

Cómo se realiza el reciclaje de las pilas

La forma en que se reciclan las pilas es triturándolas y enfriándolas con nitrógeno dando un polvo que será materia prima para otros procesos. En cuanto a las pilas botón se hace un proceso diferente a través de destilación se extrae el mercurio quedando el metal aparte.

Planta industrial donde se reciclan y procesan los materiales de las pilas usadas

Una vez que las pilas son trituradas van a una canaleta vibratoria con un lavado de agua que separan los metales férreos y no férreos, plástico, papel y polvo de pilas. Luego de esto se pasa a un proceso hidro-metalúrgico para recuperar los metales que contiene. Se añade ácido y reactivos y se obtienen los siguientes materiales listos para su almacenamiento y venta:

  • Grafito
  • Bióxido de manganeso
  • Cobre, níquel, zinc y cadmio
  • Sales de manganeso

En las pilas botón el reciclado es el siguiente: se colocan en el destilador que separa el metal de su casquete del mercurio interior y ambos pasan a almacenarse y venderse.

Otra forma de reciclar pilas es usarlas como relleno en carreteras de cemento. El cemento las contiene manteniéndolas aisladas y evita que tomen contacto con el medio ambiente.

Los procesos de reciclado son costosos y las empresas se resisten a invertir en este sentido. Pero el costo ambiental que se paga es mucho mayor por tanto tiene que ser parte de la legislación obligar a las empresas a reciclar al menos las pilas. La conciencia ambiental tiene que seguir creciendo e ir contagiando a los que todavía están dormidos en este sentido.