Sin dudas, los coches eléctricos están en nuestra idea de futuro. Sin embargo, aún no han resuelto el inconveniente de la autonomía, ya que no pueden recorrer grandes distancias con una sola carga de batería. Uno de los desafíos de esta tecnología automotriz es resolver este inconveniente, pero además tienen pensado desarrollar un nuevo sistema para recargar los vehículos de una forma más cómoda que la actual.

Al parecer, varios fabricantes de coches eléctricos están trabajando en nuevos sistemas de recarga inalámbrica pero es Qualcomm quien está más cerca de llegar a este objetivo. Esta empresa está presente en la novedosa Fórmula E, una competición de vehículos monoplazas eléctricos que intenta fomentar el uso de los coches que funcionan a electricidad. Tal fue el éxito de esta compañía norteamericana, que el Safety Car (el coche de seguridad que utilizan en las carreras) se carga de esta forma y, seguramente, en un futuro cercano los coches que compiten también lo hagan.

Hace poco Qualcomm ha dado un paso importante para convertirse en el primer proveedor de sistemas de recarga inalámbrica, ya que firmó un convenio con el fabricante suizo Brusa, que ofrece componentes electrónicos de alta eficiencia para la industria automotriz. De esta forma, la empresa norteamericana desea ampliar su negocio en el continente europeo, donde todavía no se ha llegado a una consciencia generalizada para que se popularicen los coches eléctricos pero seguramente suceda en un mediano o largo plazo.

Actualmente, otros fabricantes como Volkswagen han desarrollado brazos robóticos para conectar el cable de recarga del coche eléctrico sin necesidad de que lo haga un ser humano. Se trata de un dispositivo de un tamaño grande, que requeriría de un espacio adicional en el garaje para colocarlo. Por el contrario, el sistema inalámbrico no necesita colocar robots o aparatos enormes para realizar la recarga; sólo una plataforma sobre la cual se debe colocar el coche.

Qualcomm asegura que se encuentran muy cerca de cumplir con su objetivo, ya que cuentan con componentes de una eficiencia cercana al 100 %. Sin embargo, este número puede variar dependiendo de la forma en la que se coloque el coche en la plataforma de recarga inalámbrica, ya que si se lo ubica mal, la eficiencia baja y se necesita mucho más tiempo para cargar el automóvil y eso genera un gasto superior en la factura eléctrica.

De todas formas, esta tecnología está a varios años de poder implementarse en el mercado automotriz, ya que los coches eléctricos no son tan populares como para poder lanzar un sistema de recarga inalámbrica. Indudablemente aún faltan muchos usuarios de este tipo de vehículos para que Qualcomm dé el paso hacia la comercialización de su sistema, pero ha dejado en claro que va en serio con su propuesta.