Si vamos a adoptar un perro sin importarnos la raza, en la protectora nos podrán ayudar a escoger a un animal con un carácter tranquilo y equilibrado. No debemos de tener tanto en cuenta el tamaño del can como su forma de ser, mucho más importante. Los galgos, por ejemplo, son perros muy grandes pero que son tremendamente tranquilos y que se pasan gran parte del día tumbados descansando. Eso los hace ideales para un piso por pequeño que este sea.

Sin embargo, otras razas medianas de perros de caza son muy nerviosas e inquietas y les cuesta mucho estar en un apartamento. Además acusan mucho la ausencia del dueño y pueden ser algo complicadas de tratar para personas que no tengan algunos conocimientos sobre adiestrar perros.

Las razas pequeñas más tranquilas

Los perros de pequeño tamaño suelen ser muy indicados para un apartamento. El Bichón Maltés, el Bulldog Inglés o el Poodle son razas muy tranquilas que se acomodan bien a los espacios reducidos.

Pero si se educa bien al perro para que no ladre, no moleste a los vecinos y sepa comportarse respetando la casa, cualquier perrito puede ser un buen compañero de piso, incluidos los Cocker, muy nerviosos y juguetones pero adorablemente cariñosos, o el inquieto Chiguagua, que bien controlado puede domar su carácter nervioso y extremadamente posesivo con sus dueños.

Yorkshire dentro de un piso

Las razas grandes que mejor se adaptan

Como hemos visto, lo principal en un perro es tener una buena educación. Hay casos de animales grandes y con fuerte carácter, como un Rottweiler, que viven felices con su dueño en un pequeño piso.

Pero la educación no es lo único, tener un Alaska Malamute, por ejemplo, en un apartamento, puede parecer una buena opción ya que se trata de perros tranquilos y que no ladran prácticamente. Pero son animales que necesitan unas altísimas dosis de ejercicio y deberías de estar dispuesto a ir a diario a un lugar dónde el animal pueda correr durante mucho rato. Así pues un perro con estas características no es la mejor opción para la mayor parte de las personas.

Los galgos, como hemos dicho, son un buen ejemplo de un perro grande que vive feliz en un piso y que tan solo necesita los paseos normales de un can de su tamaño. Los labradores también son perros muy adecuados para pequeños espacios y son muy fáciles de educar.

No es el tamaño del apartamento, sino la educación que podamos darle y la disponibilidad de tiempo para atenderlo lo que determinan si un perro es o no apto para nosotros