Vamos a conocer cuáles son las razas más grandes y también las más pequeñas de gatos y descubrir si la diferencia es tanta o si tan solo es una cuestión de pequeños matices.

Las razas más grandes de gatos

Los Maine Coon están considerados los gatos más grandes. Su esqueleto es grande y su musculatura fuerte, por lo que son muy robustos y con un porte bastante llamativo. Estos hermosos peludines pueden llegar a pesar hasta diez kilos en el caso de los machos y hasta siete en el caso de las hembras. Estamos hablando de ejemplares adultos en su peso ideal, es decir, no de animales con sobrepeso.

El maine coon es el gato más gigante que podemos encontrar

El Van Turco no llega a alcanzar el peso de los Maine, pero un macho puede alcanzar los siete kilos y una hembra los seis. Estos simpáticos peludines, a los que les encanta jugar, tienen además una característica muy especial y es que les encanta el agua. Muchos de estos mininos incluso disfrutan nadando y estando a remojo si se les permite.

El gato Bosque de Noruega macho puede llegar a pesar ocho kilos, mientras que su hembra no sobrepasa normalmente los cinco. Estos preciosos y elegantes animales tienen un pelaje espeso e impermeable diseñado para poder caminar por bosques nevados y húmedos.

Las razas más pequeñas de gatos

Quizás el gato más pequeño del mundo sea el conocido como gato herrumbroso. Tanto el macho como la hembra pesan entre kilo y kilo y medio y su cuerpo no alcanza los  cincuenta centímetros sin contar la cola. Pero si ya estás pensando en lo agradable que sería tener un gatito de este tamaño, tengo que quitarte la ilusión ya que se trata de un animal salvaje, que solo existe en Sri Lanka y la India y que además está en peligro de extinción.

El gato de singapur, de los más pequeños que existen

Entre los gatos domésticos el más pequeño sea probablemente el gato de Singapur, cuyos machos alcanzan como mucho los cuatro kilos y las hembras los dos, pero de los que se pueden encontrar ejemplares de peso similar al gato herrumbroso, aunque en el caso del Singapur es un animal más fuerte y robusto.

Podemos pues afirmar que hay auténticas diferencias entre unos gatos y otros, desde los enormes ejemplares de siete kilos hasta los que casi no superan el kilo de peso.