Evidentemente, este último tipo de rana no vamos a llevarla a casa como mascota, pero si se puede llevar a las conocidas como ranas drendobates, las más utilizadas para envenenar flechas. Se las conoce popularmente como ranas ponzoñita o ranas venenosas.

Estos anfibios, propios de las selvas tropicales americanas, son de tamaño muy pequeño que a veces no alcanza los cuatro centímetros y se sabe de algunos ejemplares que han llegado a vivir quince años en cautividad aunque su vida en libertad raramente supera los cinco.

Estas especies de ranas suelen ser de un tamaño muy reducido

Los cuidados de estas ranas

Las ranas drendobates no son aptas para primerizos con las ranas, ya que son animalitos delicados. Existen muchas clases de drendobates, pero las más fuertes serían las epipedobates tricolor, dendrobates auratus verde o phyllobates vitattus por poner algunos ejemplos. Precisan de unos terrarios con unas condiciones muy determinadas, durante el día la temperatura de los mismos no debería de superar los 28 grados ni bajar de los 15 grados por la noche y la humedad debe de superar el 70 %.

Su alimentación es la clásica de cualquier rana que se puede encontrar en tiendas de animales exóticos con relativa sencillez, preferiblemente pequeños insectos. Son unas grandes comedoras y un ejemplar adulto en libertad puede fácilmente devorar a cien hormigas en un día.

Algunas curiosidades

No es recomendable tocar a estas ranas, pero no por su veneno, que curiosamente pierden cuándo se encuentran en cautividad, sino porque son fácilmente estresables y no les agrada el contacto directo con las personas. Aun así es recomendable que si por cualquier causa se les toca, se laven las manos de forma inmediata con agua abundante y jabón.

No son animales con los que se pueda interactuar, son más bien para cuidar y contemplar, así que no van a cubrir ninguna necesidad afectiva si es eso lo que se busca. Al ser animales que precisan de condiciones muy particulares tampoco son recomendables para niños ya que difícilmente pueden responsabilizarse de un terrario tan complejo.