El sabor del rábano puede variar un poco pero siempre será un poco picante y su textura será crujiente. El rábano contiene compuestos de azufre el cual es considerado como un fuerte antioxidante con el cual podemos prevenir algunas enfermedades o el envejecimiento. Esta planta es una raíz que se puede comer sin problemas cruda o en ensaladas, incluso hay jarabes con el extracto del rábano, claro que siempre se recomienda que se consuma crudo, solamente es de lavarlo muy bien ya que recordemos que siendo una raíz pasa debajo de la tierra.

Plantas del rábano

Sabroso y saludable

Con el rábano no tendremos el pretexto de que sabe mal para no comerlo, su buen sabor lo hace muy atractivo a la hora que buscamos alimentos ricos en nutrientes pero que también lo sean en sabor. Su principal componente son las fibras de hidratos de carbono y entre su contenido vitamínico se destaca la vitamina C la cual interviene en la formación de colágeno, dientes y huesos aso como en la producción de glóbulos rojos y blancos.

El rábano también tiene cualidades diuréticas, con esto nos ayuda a no acumular agua incrementando la cantidad de orina y de sudor así como nos ayuda a prevenir el agotamiento muscular. Se ha encontrado que el jugo de rábano es excelente para la protección del hígado y los conductos biliares ya que ayuda a la producción de bilis, también ayuda a desinflamar los conductos biliares y evita la formación de cálculos.

Junto con las cebollas y los ajos, al rábano se le da una gran importancia a la hora de luchar contra enfermedades cancerosas. Muchos estudios demuestran que el comer rábano ayuda a prevenir muchos tipos de cáncer, entre ellos el del colon, todo gracias a sus componentes azufrados volátiles. También es de destacar que gracias a su riqueza en fibras y bajo nivel de calorías, riqueza en potasio resulta un excelente aliado a la hora de perder peso, así que es buena idea agregarlo en nuestras ensaladas o batidos nutricionales.