Recuerda que estos métodos te sirven por igual para cualquier tapizado que tengas en casa, bien sea un sillón, un sofá, una silla, un puff, etc.

  • Manchas de sangre: La sangre es una de las manchas más difíciles de quitar, pero sin duda el secreto está en limpiarla al momento y evitar que esta se seque. Toma jabón para manos, de preferencia de la marca Palmolive y frota, enjuaga con la ayuda de trapos varias veces hasta que veas que tanto la mancha como el jabón han desaparecido. Evita dejar jabón sobre telas oscuras o la mancha de sangra será sustituida por una blanquecina de jabón.
  • Manchas de aceite: La sal es un básico del hogar y por suerte ayuda a quitar manchas. Toma un poco de sal y frótala para eliminar las manchas de aceite que tengas sobre el sillón. Si esto no te funciona, esparce un poco de talco o harina sobre la mancha y deja que esto absorba el aceite por un par de días.
  • Manchas de tinta: No es lo más sencillo quitar tinta, pero si tienes a la mano acetona para remover el esmalte de uñas te puede servir. Empapa un algodón como si fueras a usar la acetona de forma regular, motea sobre la tinta y verás cómo está poco a poco sale. Pero ten cuidado en los muebles con colores oscuros o muy coloridos.
  • Manchas de vino: Por curioso que parezca se puede sacar una mancha de vino con más vino, y no, no somos nosotros los que nos excedimos en esta bebida al decir esto sino que se realiza con el otro vino, con el blanco. Para sacar una mancha de vino (eso sí recién hecha), es necesario humedecer la mancha con vino blanco y repetir el proceso hasta ver que la mancha roja ha desaparecido. Pero evita sobre todo que una mancha de vino tinto se seque porque se vuelve prácticamente imposible de borrar.

Agua oxigenada, bicarbonato, vinagre blanco y limón son también potentes limpiadores naturales para el hogar. No dejes de tratar con ellos si las manchas persisten en quedarse sobre tus sofás, sillones y demás piezas de descanso en tu casa. La tela de todos estos muebles de tu casa siempre debe presentar el mejor aspecto, sin necesidad de usar fundas que suelen resultar incómodas por no adaptarse a la forma de nuestro sillón. De este modo, gracias a estos remedios para quitar las manchas no tendrás tanto miedo a ellas, siempre sabiendo qué producto es el ideal para cada tipo de mancha.