• Con agua con gas o mineral: Manchas de café, vino o chocolate pueden ser un problema, pero para quitarlas en lugar de usar agua regular, procura hacerlo con gas o agua mineral, ya que tiene un efecto quita manchas que sobre todo nuestras abuelas suelen recomendar. Aplica un poco de agua mineral sobre la mancha y lava. Deja secar por unos minutos.
  • Manchas de grasa con talco: A veces no nos manchamos en sí, sino que es la grasa la que nos hace ver desaliñados pues tiñe de un color más intensa la prenda. Para eso lo único por hacer es aplicar talco sobre la mancha de grasa, ya que este absorbe el aceite para que el color vuelva a ser parejo.
  • Con bicarbonato de sodio: Con un poco de bicarbonato puedes hacer maravillas, ya que se trata de un limpiador  natural y amable con el medio ambiente. Sobre la mancha aplica bicarbonato y un poco de agua tibia, lava frotando. Retira el bicarbonato con agua y procede a secar. Si necesitas de más poder pues la mancha no es sencilla de sacar, en lugar de agua usa jugo de limón, pero solo sobre prendas blancas ya que es un blanqueador natural.
  • Sal y zumo de limón: Si bien es cierto los métodos anteriores precisan de tener a la mano talco, o bicarbonato, con este remedio los mismos ingredientes de tu comida pueden ayudarte a sacarte una mancha. Mezcla sal (de preferencia gruesa) y limón, aplica sobre la mancha y frota. Posteriormente enjuaga con agua tibia y seca.

Cuando necesites secar la prenda un tip que te ahorrará tiempo es tomar servilletas, toallas de papel o papel higiénico y secar la prenda un poco antes de colocarla en un lugar ventilado o de darle aire con el secador de manos en el baño de la oficina.

Mancharse de comida es molesto, pero ahora lo será menos ya que conoces cómo sacar las manchas rápido y sin ninguna complicación.