Rabat es una ciudad muy llevadera donde no hay que matarse por regatear y se puede caminar sin que te apriete la multitud. Tiene una Medina bellísima situada junto al mar. Está rodeada totalmente por murallas construidas para protección por los andaluces que fueran expulsados de España en el siglo XVII y que generaron un lugar increíble compuesto de calles asoladas, puertas macizas muy bien labradas, casas de paredes blancas de cal, añil y aberturas azules, molduras exquisitas y mucho hierro forjado.

En el siglo XIII se instalaron los Udayas una tribu árabe que defendió la ciudad de ataques de tribus vecinas. Se construyó una Mezquita en aquella época que, actualmente, es la más antigua de la ciudad y se llama El Atiqa. Por otra parte la muralla tiene una torre llamada Torre de los Corsarios rodeada de un hermoso jardín  que termina en una fuente y una noria.

Torre en la mezquita El-Atiqa

Las puertas de las murallas son famosas y uno de los lugares más turísticos de Rabat por su belleza. Recibieron los nombres de Bab Bouiba que se abre al Mausoleo de Sidi Mohamed el Aidi, Bab Chellah; esta última abre ñuralla hacia la parada de taxis y la Jemaa Kebir y la Bab Mellah que abre al barrio judío cercano al río y la calle comercial de Los Cónsules. Esta calle tiene una montera que la cubre muy refinada y es el lugar donde se pueden apreciar las casas antiguas de los extranjeros con patios espectaculares. Actualmente allí se venden alfombras de todo tipo.

Calle de los Cónsules, una zona muy comercial

Paralela a la muralla está la calle principal llamada Suiqa con puestos de artesanías y dos hermosas Mezquitas llamadas Jemaa de Muley Sliman construida en el siglo XIX y Jemaa Kebir construida en el siglo XIV por los merinies.

Junto a la Medina se encuentra la Alcazaba de los Udayas que es un barrio donde se encuentra un pabellón principesco del siglo XVII y el Museo de Artes Marroquíes. En ese lugar también se encuentra el cementerio musulmán de los Mártires y la Ribat de Tachafine que son ruinas de un antiguo puerto con su respectiva fortaleza almohades.

Museo de las artes marroquies

En la costa también hay cafés y restaurantes que serán de tu agrado y te permitirán conocer un poco más la idiosincrasia de este lugar.

La Necrópolis de Chellah Sellah es otro sitio curioso. Fue en sus comienzos una ciudad romana muy próspera llamada Sala Colonia que luego fuera abandonada en el siglo XIII y reedificada como necrópolis por los almohades en las afueras de la ciudad muy cerca del río pero fue destruida por un terremoto en 1755.

Restos de una necrópolis romana conocida como Chellah Sellah

Siguiendo con las bellezas de esta ciudad el Palacio Real es increíble, rodeado por las murallas del Mechouar extiende su belleza a lo largo de 50 hectáreas y fue construido en el siglo XVIII sufriendo reformas en el siglo XX. Incluye una Mezquita, edificios administrativos, el Protocolo, un Colegio Real, el Gabinete Real, el Primer Ministro y el Ministerio de Habours con reminiscencias andaluzas.

Rabat es una ciudad muy linda para visitar por su enorme legado cultural y su historia admirable.