¿Cómo decidir qué oposición me preparo?

  • Mi formación. Estudiar una oposición requiere un esfuerzo mental, mucha dedicación y e incluso a veces una pequeña inversión monetaria, por lo tanto hay que pensar bien qué tipo de oposición quieres prepararte. La mejor recomendación para mantener en el tiempo la constancia, motivación y perseverancia es elegir una que tenga relación a nuestra previa formación. Obtener una plaza en aquello para lo que hemos estudiado durante años es la mejor recompensa que puede tener cualquier trabajador, por eso, intenta opositar en aquello acorde a tu trayectoria  académica.
  • Trayectoria de las oposiciones. Antes de tomar la decisión de “esto es lo que voy a prepararme”, investiga un poco sobre el ‘historial’ de dichas oposiciones. ¿Cada cuánto salen? ¿Cuántas plazas se ofertan en cada convocatoria? ¿Cómo es el temario que debo estudiar? En Internet podrás encontrar foros en los que otros estudiantes como tú hayan tenido una experiencia similar a la tuya así como publicaciones con las fechas de anteriores exámenes. Si tras recopilar información crees que merece la pena el esfuerzo, adelante con ello.
  • Futuras convocatorias. ¿Sabes con certeza que va a haber una convocatoria “pronto”? Aunque para una correcta preparación necesitarás meses de estudio, dedicar tiempo y esfuerzo a un examen que puede que ‘nunca llegue’ te desgastará y desmotivará. Infórmate bien y consulta si es necesario con una academia o centro de estudios antes de estudiarlas ‘por tu cuenta’.
  • Condiciones y destinos. Es importante también que antes de elegir un tipo de oposición u otra conozcas las condiciones laborales de esa plaza ofertada. Generalmente el motivo por el que alguien puede rechazarla es por el ámbito geográfico en el que va a tener lugar. Quizá el sueldo, horarios o tareas a realizar no son las que esperabas cuando pensabas en ese oficio; así que investiga también en el tipo de puesto de trabajo por el que vas a dedicarle tanto esfuerzo.
  • Situación familiar y económica. Dependiendo de si vas a prepararte las oposiciones compaginándolo con un trabajo o con algunas cargas familiares deberás plantearte estudiar unas u otras. Averigua su temario y ojeándolo analiza la cantidad de tiempo que le vas a tener que invertir en relación con tu situación personal. En ocasiones la adquisición de dicho temario y el pago de las tasas de examen suponen un gasto que no todo el mundo puede asumir, así que si tu situación económica es complicada debes también tener claros los costes que te puede acarrear.
  • Mejorar tu vida laboral. Y si sólo te falta el ‘último empujón’ para decidirte por una u otra oposición elige aquella que pueda abrirte más opciones laborales. Piensa que su preparación te servirá para adquirir más formación sobre tu sector laboral, que te ayudará para hacer más atractivo tu CV y que te será más útil incluso que si estudiaras un postgrado. Con esta actitud, la apruebes o no, estarás satisfecho con el tiempo invertido en su preparación y estarás más formado para otra ocasión en caso de que finalmente no obtengas la plaza.