Hacer frente a una candidatura desestimada

  • Conocer el motivo. Cuando nos digan de un proceso de selección que han cubierto el puesto de empleo con otro candidato, es recomendable interesarnos en saber el motivo por el que no nos han contratado. Lo ideal es preguntar sutilmente al entrevistador si hay algún aspecto concreto por el que no nos han cogido definitivamente. ¿Por qué es importante conocer el motivo? Porque nuestra autoestima no se verá tan desmotivada ya que nos estarán dando una respuesta concreta al resultado y porque podremos mejorar aquellos aspectos que no nos hayan ayudado a ser mejor que el resto de candidatos.
  • Formarnos en nuestras carencias. Tras una candidatura desestimada llega el momento de poner solución a nuestras carencias y formarnos en aquello que nos ha hecho no ser el postulante ideal para el puesto. ¿Necesitabas un nivel de inglés alto y todavía no lo dominas a la perfección? ¿El empleo requería el manejo de un programa informático que desconocías? Llega el momento de tomar una decisión sobre tu futuro laboral y ver en qué deberías seguir formándote para que no vuelvas a ser rechazado en otras ocasiones.
  • Revisar CV y carta de presentación. ¿Falló algo a la hora de presentar nuestro CV y carta de presentación? ¿No dejamos claras nuestra formación y experiencia? Tras ser  descartado en un proceso de selección es necesario que revises los documentos que entregaste a la empresa a lo largo de tu candidatura. Quizá el tipo de currículum que elegiste no era el más adecuado a la información ofrecida, o puede que fueras una persona sobrecualificada para el puesto y no transmitiste el verdadero motivo de tu postulación.
  • Repasar la entrevista. Si leyeron tu CV y les gustó y llegaste a realizar una entrevista de trabajo pero te han desestimado, tienes que repasar mentalmente la entrevista que hiciste. ¿Supiste solventar las ‘preguntas trampa’? ¿Tu lenguaje no verbal transmitió seguridad frente al seleccionador? Es importante que anotes las preguntas que te realizaron así como las respuestas que hiciste cuando acabas una entrevista para que en el caso de que te digan que ‘no’, puedas revisar los posibles errores que cometiste.
  • Auto-análisis. Una vez asimilada la formación que necesitas adquirir, de repasar tanto tu CV como tu carta de presentación y de hacer un balance de cómo fue la entrevista de trabajo, debes realizar un auto-análisis. Plasma en una hoja todo aquello que debes mejorar, lo que tienes que cambiar radicalmente y lo que consideras que funcionó y funcionará correctamente en futuros procesos de selección. No sólo aprenderás de tus errores sino que te servirá como estimulante para afrontar nuevas candidaturas con optimismo.
  • Carta de agradecimiento. Hoy en día es muy común que nos avisen de que no hemos sido seleccionados mediante el correo electrónico; ¿debemos contestarles? ¿Qué hay que decir a una empresa que te han dicho ‘no te queremos’? Lo más recomendable es que escribas una carta de agradecimiento genérica en la que valores el tiempo empleado por parte de la empresa en contar contigo, y en la que te muestres disponible en caso de necesitar cubrir puestos similares. Antes de enviarla, personalízala al máximo dirigiéndote directamente a la persona que se ha puesto en contacto contigo o hablando sobre detalles concretos sobre la entrevista.