Es tan común ver como otras personas tienen perro que nos parece lo más normal del mundo y a veces olvidamos todo lo que implica tener a uno de estos animales. Al final nos llevamos uno a casa desconociendo todo a lo que nos vamos a enfrentar y entonces es cuando llegan los problemas.

Informarse bien de todo lo que implica este tipo de animales es básico para que la convivencia vaya bien desde el primer día y nos anticipemos a todos los posibles problemas que puedan surgir más adelante.

Educación perros

La educación, básica desde el primer día

Si nos llevamos a casa un cachorro debemos de tener claras las normas que vamos a desear que cumplan una vez sean adultos. No hay nada más zalamero que un lindo perrito que te mire con ojos tiernos mientras te pide subir a la cama para dormir contigo. Pero si le consientes eso cuándo es pequeño, querrá seguir haciéndolo de adulto y es posible que ya no te haga tanta gracia.

Es preferible que el perro tenga su espacio desde el primer día y se acostumbre al que será su sitio para dormir. Es lógico que llore las primeras noches y tendrás que recurrir a trucos como un peluche que le de calor o como un despertador bajo su colchoneta para que le recuerde al latido del corazón de su madre y lo calme. Pero es mejor pasar una semana complicada que crearse un problema que puede durar toda la vida.

Lo mismo ocurre con la comida. El perro debe de tener claro desde el principio que tu plato de comida o el de otras personas no le pertenece y que no va a tomar nada de ahí. Si jamás le das alimentos o sobras de tu plato acabará por no pedirlo o ya no comenzará a hacerlo. Debe de saber que su comida está en su comedero y que es el único sitio en el que debe de alimentarse.

Decide también si vas a permitir que el animal suba a los sofás o si va a pasear libremente por toda la casa o habrá zonas restringidas. Todos estos aspectos deben de estar muy claros para todas las personas que viven en la casa antes de que la mascota llegue. De igual modo deben de tener presente que si comienzan a ceder y permitir que el perro haga todo lo que quiere, esto puede causar problemas de comportamiento y de convivencia.

Trucos para perros

La comida y los cuidados necesarios

Es también necesario organizarse de modo que se fijen unos horarios fijos para pasear al perro y para sacarlo a hacer sus necesidades. Estas dos cosas no son lo mismo, ya que dependiendo de la raza del animal algunos tendrán suficiente con un corto paseo a la vez que se alivian, pero otros necesitarán, al menos una vez al día, de una larga caminata.

Estudia las ventajas y los inconvenientes de cada tipo de alimentación y una vez que te decidas por una comienza desde el principio con ella. Si vas a darle pienso seco a tu perro, es mejor que se lo des desde el principio ya que si lo acostumbras a las latas húmedas te costará más cambiar.

Si el perro va a formar parte de una familia es un buen momento para implicar a los niños, dentro de cada edad, en las responsabilidades que implica un animal. Incluso los más pequeños pueden ayudar con el cepillado y de ese modo acostumbrarse a que es un trabajo de todos cuidar a la mascota de la casa.