Las puertas tradicionales tienen un inconveniente, necesitan contar con un ángulo libre para su apertura. Este espacio se le roba al espacio útil de la cocina ya que ahí no puede ir nada ni en el suelo ni en toda la pared que ocupa la puerta.

Para evitar esto, una de las mejores soluciones es instalar una puerta corredera. En las tiendas especializadas se pueden ver muchos modelos, desde los más sofisticados que tienen detector de presencia y se abren solos hasta los más sencillos que tienen un anclaje en el techo y un riel por el que se deslizan, sin llevar ningún tipo de sistema en el suelo.

Esta gran variedad de modelos permiten colocar una puerta corredera prácticamente en cualquier espacio y no perder ningún centímetro debido al ángulo de apertura. Solo hay que respetar el pequeño hueco por el que debe de deslizarse la puerta.

Cristal: el mejor material

Ahora que ya sabemos qué sistema de puerta es el más adecuado para una cocina pequeña, podemos pasar a los materiales. Las tendencias más modernas cuentan con las puertas de cristal decoradas. Y es que el cristal tiene grandes ventajas respecto a la madera y a los aglomerados:

  • No se estropea con la humedad. En las cocinas hay mucho vapor de agua fruto de la cocción de los alimentos. Si la campana extractora es muy buena, se llevará casi la totalidad de este vapor, pero siempre quedará una parte en el aire. Si la campana es más corriente, la cantidad de vapor de agua será mayor. Este vapor, con el tiempo, va penetrando en la puerta y por eso es muy frecuente que las puertas de la cocina se hinchen, abran mal o incluso rompan. Pero el cristal no se ve afectado por el vapor.
  • Permite el paso de la luz. Evidentemente, una puerta de cristal es traslúcida y no solo permite que la cocina se vea más luminosa, también permite que el pasillo obtenga luz natural.
  • Es fácil de limpiar. El principal inconveniente que muchas personas ponen a las puertas de cristal es que hay que limpiarlas. Pero lo cierto es que es mucho más fácil hacerlo que limpiar una puerta de madera, la cual fácilmente pierde barniz o se le salta la pintura si utilizamos un producto un poco fuerte para desincrustar grasa o suciedad que se pueda acumular. Ya hemos dicho que en la cocina a menudo se produce vapor, pero también hay grasas que se pueden depositar en la puerta. El cristal permite limpiarse fácilmente utilizando un pequeño aparato de vapor. Si se tiene uno de los modernos limpiadores de cristales que ahora hay de todas las marcas por poco dinero, la puerta se limpia en tan solo unos minutos sin ninguna marca.

Así que la elección de estas puertas pueden resultar ideales para tu cocina, esperamos que esta información te resulte interesante y te ayude a decidirte.