Las posibilidades que ofrece la psicomotricidad son:

  • Ser consciente del propio cuerpo, de sus movimientos y de su respiración.
  • Mejorar el equilibrio y la coordinación motriz.
  • Aprender a organizar el espacio que los rodea y con él organizar el mundo exterior a ellos, sus tamaños y sus formas.
  • Desarrolla la creatividad, la memoria y la concentración.
  • Estimular la conciencia rítmica.
  • Aprender a temporizar las actividades.
  • Colaborar con el desarrollo armónico de los niños que presentan hiperactividad y déficit atencional.

Son actividades que divierten y ayudan a crecer aportando un aspecto social cuando se realiza en grupo. Para que los niños realicen actividades de psicomotricidad se necesita una sala preparada a tal fin con elementos que permitan movimientos y juegos como trepar, reptar, saltar, etc. Allí se encuentran escaleras, cajas, sogas, pelotas, cubos que colocados convenientemente dan muchas posibilidades de movimiento y de organización espacial. Además les permite conocer sus limitaciones y probar superarlas, enfrentarse a sus miedos y cómo vencerlos, les permite también tomar la iniciativa y asumir roles, desarrollar fantasías e historias que amplían la imaginación. Todo esto dentro de un contexto de juego que resulta muy ameno y gratificante además de educativo.

Debemos supervisar los juegos de nuestros hijos para favorecer su desarrollo

Juegos en función de la edad del niño

El primer juego que realiza el bebé se llama “Juego Sensorio-motriz” que es un tipo de juego que acompaña hasta los dos o dos años y medio, a veces hasta los tres. La finalidad que tiene este juego es aprender el mundo a través de los sentidos y el movimiento. La psicomotricidad favorece este juego dando más posibilidades de actividades y movimientos.

Entre los 2 años y los 7 se van desarrollando varias facultades y el juego preponderante es el llamado “Juego Simbólico” donde el niño imita roles para aprender la realidad utilizando su imaginación al máximo y desarrollándola a través de él. En este juego se pueden ver problemas porque el niño los manifiesta inconscientemente a través del rol que elige y también se puede organizar dicho juego para que el niño resuelva el problema a partir de una propuesta.

Aquí la psicomotricidad amplía las posibilidades del juego simbólico dando más herramientas para el desarrollo del juego.